En la bulliciosa calle López de Hoyos, a las ocho de la mañana, Mercedes comienza su rutina diaria. Recoge los cubos de basura, saluda a los vecinos y realiza las labores de limpieza en el edificio donde ha sido portera durante 32 años. Heredó el puesto de sus padres y se considera parte integral de las decisiones de la comunidad.
Antonio, en otra portería de Bravo Murillo, se prepara para jubilarse después de 30 años de servicio. Ha establecido lazos familiares con los vecinos y se preocupa por su bienestar, desempeñando roles que van más allá de sus responsabilidades laborales.
![fotografo: Jorge Paris Hernandez [[[PREVISIONES 20M]]] tema: Portero de fincas. Antonio Sánchez](https://365tv.es/wp-content/uploads/2024/06/fotografo-jorge-paris-hernandez-previsiones-20m-tema-portero-de-fincas-antonio-sanchez-5.jpeg)
Tanto Mercedes como Antonio resaltan la importancia de escuchar a los vecinos, ofreciendo apoyo emocional además de sus tareas habituales. En otro edificio, Rosana ejerce como conserje, marcando límites entre su vida laboral y personal.
![fotografo: Sergio García Carrasco [[[PREVISIONES 20M]]] tema: Reportaje sobre porteros de finca](https://365tv.es/wp-content/uploads/2024/06/fotografo-sergio-garcia-carrasco-previsiones-20m-tema-reportaje-sobre-porteros-de-finca-3.jpeg)
A pesar de las diferencias en sus roles, todos comparten el reconocimiento de la comunidad. La Comunidad de Madrid ha otorgado la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo a los porteros y conserjes por su labor indispensable en las comunidades de vecinos.
«Un gran honor para todos aquellos que ayudan día a día a sus vecinos», explica el presidente de la asociación de Empleados de Fincas Urbanas de la Comunidad Autónoma de Madrid (EFUCAMadrid), Daniel Lorente.
![fotografo: Jose Gonzalez Pérez [[[PREVISIONES 20M]]] tema: Conductores de autobús de largo recorrido](https://365tv.es/wp-content/uploads/2024/06/fotografo-jose-gonzalez-perez-previsiones-20m-tema-conductores-de-autobus-de-largo-recorrido-3.jpeg)
Desde la asociación indican que muchas veces el portero o conserje es «una figura invisible, aunque imprescindible, ya que siempre está ahí». Un reflejo de esta realidad fue la pandemia de la Covid-19, un acontecimiento clave para poner en valor la figura de estos empleados. «Durante la pandemia muchos porteros ayudaron a sus vecinos yendo a hacer la compra o acudiendo a la farmacia y no dejaron de atender sus obligaciones de desinfección, cuando también estaba en juego la salud de sus familias», señala Lorente.
Un empleo que no se pierde, pero cambia de nombre
EFUCAMadrid cuenta en la actualidad con unos 700 empleados de fincas, aunque en la Comunidad de Madrid se contabilizan cerca de 15.000. Mercedes, Antonio y Rosana forman parte de la asociación y coinciden en la importancia de conocer a otros compañeros y compartir experiencias, pues «los porteros y conserjes siempre están solos y no tienen la oportunidad de compartir su día a día con nadie», comentan.
El presidente de la asociación explica que el puesto de portero o conserje no se está perdiendo, pero se está transformando: «El empleo sigue existiendo y considero que es imprescindible, pero han aparecido empresas de auxiliares que realizan el mismo trabajo. Estas compañías ofrecen servicios de vigilancia o de limpieza y es más barato para las comunidades. Por eso parece que cada vez haya menos porteros y conserjes, pero, al contrario, hay más».
Uno de los objetivos que persigue esta asociación es formar un sindicato propio que les permita participar en las futuras negociaciones y dar respuesta «a las necesidades objetivas que tiene el sector». Entre sus mayores demandas está la creación de un convenio «que no deje atrás a ningún empleado, pues con el actual unos han mejorado mucho salarialmente y otros ganan menos que antes», explica. Además, buscan evitar «el aislamiento y la soledad de los porteros y conserjes» y luchan por unos horarios que permitan la conciliación, pues consideran que «hacer vida fuera del trabajo es muy complicado si trabajas todo el día».