La Comunidad de Madrid ha acordado con el Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) mejorar los recursos para ayudar a personas que sufren discriminación por su orientación sexual. El objetivo es coordinar los servicios sociales, psicológicos y jurídicos que ofrecen ambas entidades a quienes solicitan este tipo de atención. Además, el Colegio brindará capacitación especializada al cuerpo de abogados del Turno de Oficio y a los profesionales del Servicio de Orientación Jurídica.
«Madrid siempre ha sido un referente en el reconocimiento y protección de los derechos de todas las personas, independientemente de su orientación sexual, raza, credo o pensamiento político», afirmó la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila. La Comunidad cuenta con un servicio especializado para víctimas de agresiones homofóbicas, con un equipo multidisciplinario en áreas como psicología, intervención social, laboral y asesoramiento jurídico. Dávila resaltó que trabajan para que la región sea un lugar donde se pueda vivir en libertad y donde los avances logrados se consoliden aún más.
Aunque no todas las víctimas deciden denunciar, la Consejería ha fortalecido el acompañamiento legal mediante un nuevo acuerdo con el ICAM para ampliar los recursos de asesoramiento ante situaciones de discriminación. A través de abogados del Turno de Oficio, se brindará asistencia legal gratuita en casos de vulneración de derechos, ya sea en el ámbito laboral, civil o penal.
«Las personas, si tienen los medios necesarios y se sienten respaldadas, se atreven a denunciar», declaró el decano del Colegio de la Abogacía de Madrid, Eugenio Ribón. Según Ribón, es fundamental proporcionar herramientas para que las denuncias se realicen en un ambiente de confianza y con profesionales capacitados.
El convenio es fundamental para poner a disposición de la sociedad madrileña todas las herramientas necesarias para garantizar una tutela judicial efectiva en casos de discriminación, destacó Ribón. También incluye acciones informativas, formativas y de sensibilización para prevenir y proteger a las víctimas de agresiones. El Colegio ofrecerá a todos los colegiados, especialmente a los profesionales del Servicio de Orientación Jurídica y del Turno de Oficio, estas herramientas.
Aumentan los incidentes contra las personas LGTBI
El convenio se firmó antes del Orgullo, que comenzará el viernes 28. Un informe de Arcópoli refleja un aumento en los casos de odio por orientación sexual en la región. En 2023 se registraron un total de 209 casos, un 20% más que en 2022, donde se reportaron 173 casos.
La mayoría de los incidentes ocurrieron en la vía pública, con 57 casos (27,3%), seguidos por los casos en Internet, que ascendieron a 43 (20,6%). Los centros laborales fueron escenario de 27 incidentes (12,9%), mientras que 23 ocurrieron en viviendas habituales (11%), demostrando que la discriminación puede manifestarse en múltiples ámbitos.
El informe destaca que el 26,63% de los incidentes fueron continuos, afectando la vida diaria de las víctimas. La tarde fue el segundo momento más común para los incidentes, con un 25,54%, seguido por la mañana (24,46%) y la noche (23,37%). Junio fue el mes con más incidentes reportados, con un 14,4% del total, seguido por octubre y noviembre, ambos con un 12,9%.
A pesar del alto número de incidentes, el 65,3% no fueron denunciados, según el estudio del Observatorio contra la LGTBIfobia. La mayoría de las denuncias se dirigieron a la Policía Nacional (20 casos) y a la Policía Municipal de Madrid (15 casos). Esto resalta la necesidad de crear un entorno seguro para que las víctimas se sientan respaldadas al denunciar.

De las 238 víctimas registradas, la mayoría tenía entre 18 y 30 años (37%). Los hombres representaron el 54,8% de las víctimas, y la orientación sexual más común fue gay (66,4%). En el 51,2% de los casos, las víctimas no conocían a sus agresores, lo que dificulta su identificación. Respecto a los agresores, el 71% eran hombres y el 30,9% tenía entre 18 y 30 años. Solo el 3% estaba relacionado con grupos violentos organizados, sugiriendo que la mayoría de las agresiones son cometidas por individuos sin vínculos a movimientos extremistas.