Pepe, Cristina y Marga son personas que han vivido en la calle y padecen dependencia del alcohol, pero participan en las salas de reducción del daño del Ayuntamiento de Madrid. En estos espacios, pueden consumir pequeñas dosis de alcohol bajo supervisión médica.
En el año 2012, se puso en marcha la primera Sala de Reducción de Daños Asociados al Consumo de Alcohol en el Centro de Acogida de Baja Exigencia Puerta Abierta, donde se permite el consumo controlado de alcohol de baja graduación.
Pepe, Cristina y Marga han reducido la cantidad de alcohol que consumen desde que participan en este programa. Pepe, por ejemplo, solía beber grandes cantidades de cerveza, pero ahora ha disminuido su consumo.
Pedro Casas, educador social de Puerta Abierta explica que los participantes que tienen prestación sufragan la sala mensualmente, mientras que aquellos que no pueden costearlo son subvencionados. Cristina, por ejemplo, paga unos 40 euros al mes por el servicio, mucho menos de lo que gastaba antes en alcohol.
El centro Puerta Abierta ofrece actividades para que los participantes no pasen tiempo en la calle entre las dosis de alcohol. Juegan a las cartas, hacen pasatiempos y participan en talleres organizados por el centro.
![fotografo: Sergio García Carrasco [[[PREVISIONES 20M]]] tema: Programa desintoxicación personas sin techo](https://365tv.es/wp-content/uploads/2024/04/fotografo-sergio-garcia-carrasco-previsiones-20m-tema-programa-desintoxicacion-personas-sin-techo-7..jpeg)
El objetivo principal de estas salas es reducir las consecuencias del consumo abusivo de alcohol y evitar que las personas vuelvan a consumir en la vía pública, brindando seguridad y privacidad a los participantes.
En el centro Puerta Abierta, se brinda apoyo a personas con perfiles más deteriorados y una situación sanitaria grave. El equipo multidisciplinario trabaja para ayudar a estas personas a superar su adicción al alcohol.
Un tope de consumo que suele ser de 2 litros a lo largo del día.
Esta sala de consumo controlado tiene su origen «en las narcosalas que había antiguamente, donde los adictos podían drogarse en condiciones higiénicas adecuadas» también bajo supervisión profesional, cuenta María Ángeles. Con la puesta en marcha de estas salas se consigue mejorar el estado de salud, acercar los programas de tratamiento a los pacientes, disminuir el rechazo social y recuperar relaciones sociales, reducir el riesgo de caídas y accidentes y el ejercicio de la mendicidad y delincuencia y aminorar las conductas incívicas para favorecer una convivencia vecinal sin conflictos, entre otros.
En el año 2023 había 130 personas en Puerta Abierta. A la sala accedieron 19 hombres y 6 mujeres. La reducción en el consumo en los hombres se consiguió en un 85% y en mujeres en un 75%. Ellos acceden, de forma totalmente voluntaria, sin la intención de dejar de consumir o de una abstinencia total, aunque es el objetivo final…
