El agua de apio se caracteriza por ser antiinflamatoria e hidratante. Puede prepararse fácilmente y se puede combinar con otros ingredientes como limón y jengibre.
El agua de apio es una bebida que se puede disfrutar como infusión de un tallo del vegetal en agua hervida. Aunque muchas de las cualidades atribuidas al agua de apio no han sido respaldadas por la ciencia, es una excelente fuente de antioxidantes, vitaminas y minerales.
A continuación, exploraremos los posibles beneficios del agua de apio y cómo preparar esta bebida. También discutiremos quién puede consumirla y cuál es el mejor momento para hacerlo.
Propiedades nutricionales del agua de apio
El agua de apio se prepara como una infusión de un tallo de apio en agua hervida. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, cada taza de agua de apio contiene:
- 33 kilocalorías.
- 1,63 gramos de proteínas.
- 3,78 gramos de fibra dietaria.
- 189 miligramos de sodio.
- 94,4 miligramos de calcio.
- 614 miligramos de potasio.
- 7,32 miligramos de vitamina C.
- 637 microgramos de betacarotenos.
- 668 microgramos de luteína+zeaxantina.
Además, el agua de apio es una fuente de compuestos fenólicos y aceites volátiles, así como de otras sustancias bioactivas que pueden tener efectos positivos en el metabolismo.
Agua, jugo, extracto y fermentado
Es importante distinguir entre las diferentes presentaciones del apio. El agua de apio es la infusión que estamos discutiendo. También se puede preparar jugo exprimiendo apio fresco. A efectos prácticos, las propiedades de ambas son similares.
Por otro lado, el extracto de apio es una forma concentrada de los compuestos activos obtenida por destilación o extracción con solventes. Muchos estudios científicos utilizan el extracto para evaluar los efectos del apio.
Finalmente, el apio fermentado ha sido sometido a un proceso de fermentación con bacterias, generalmente Lactobacillus, convirtiéndolo en un probiótico con propiedades distintas al agua y al jugo de apio.
Beneficios probables del agua de apio para la salud
El agua de apio puede ser beneficioso en el contexto de una dieta equilibrada, aunque no debe considerarse como una solución milagrosa para cambios en el cuerpo por sí sola.
A continuación, revisaremos los posibles beneficios de esta bebida que cuentan con respaldo científico.
Es hidratante
El agua de apio puede ser una opción refrescante como bebida hidratante. Gran parte del vegetal es agua y el sabor ligero que se obtiene en la infusión puede aumentar su aceptación.
Además, al infusionar, se concentran electrolitos como el potasio y el sodio. Sin embargo, no puede reemplazar a las bebidas deportivas en términos de reposición de electrolitos.
Sería antiinflamatoria
El apio contiene flavonoides y otros antioxidantes con propiedades antiinflamatorias. Estos compuestos pueden reducir la inflamación en el cuerpo al neutralizar los radicales libres y disminuir el estrés oxidativo.
Además, los polifenoles, la vitamina C y el manganeso del apio actúan como reguladores del sistema inmunitario, bloqueando moléculas proinflamatorias.
Investigaciones han asociado los componentes del apio más relevantes en esta función con taninos, saponinas, apigenina, kaempferol, ácido cafeico y ácido ferúlico.
Podría apoyar la reducción de la presión arterial
El apio es rico en potasio, un mineral que puede contrarrestar los efectos del sodio y regular la presión arterial. Además, ciertos compuestos del vegetal son bioactivos, como los nitratos que promueven la vasodilatación de las arterias.
Según una investigación publicada en 2020 en Indonesia, el jugo de apio podría ser efectivo para reducir la presión sistólica. Respecto a la presión diastólica, el efecto fue menos notable. En un estudio más específico realizado en 2021, se encontró que el jugo de apio era más eficaz que el agua de apio para reducir la presión arterial en adultos mayores con hipertensión.
Funcionaría como diurético
La apigenina del apio es diurética y vasodilatadora, contribuyendo al efecto hipotensor del vegetal. Esta sustancia puede ayudar en situaciones que requieren eliminar líquidos en exceso sin alterar el equilibrio de potasio y sodio en el cuerpo.
A diferencia de los diuréticos farmacológicos, la apigenina no afecta el equilibrio de minerales al eliminar líquidos a través de la orina.
Beneficios menos probables del agua de apio
A pesar de los beneficios probados y potenciales del agua de apio, no todo lo que se dice sobre esta bebida está respaldado por evidencia científica. Algunos beneficios menos probables incluyen:
Ayudaría en un proceso de pérdida de peso
El agua de apio tiene pocas calorías, por lo que puede ser parte de una dieta para perder peso. Sin embargo, no es una solución mágica para bajar de peso y no debe ser la base de un plan de alimentación, ya que carece de nutrientes esenciales.
Las bebidas bajas en calorías pueden ayudar a controlar las porciones cuando se consumen antes de las comidas principales, lo que puede llevar a una menor ingesta calórica posterior.
Es importante incorporar el agua de apio como parte de una dieta equilibrada y variada, y no depender únicamente de esta bebida para bajar de peso.
Contribuiría a combatir las alergias
El apio contiene una gran cantidad de luteolina, un flavonoide antioxidante con efectos antialérgicos. Aunque se ha demostrado en experimentos con animales que la luteolina puede reducir la inflamación en condiciones alérgicas, su efecto en humanos aún no ha sido confirmado.
Contrarrestaría los signos del envejecimiento prematuro
Los antioxidantes presentes en el apio pueden ayudar a retrasar el envejecimiento celular al bloquear los radicales libres. Si bien no elimina arrugas, puede mejorar la calidad de vida a largo plazo y contribuir a una piel más saludable.
Mitos sobre la bebida que no debes creer
A pesar de sus beneficios, el agua de apio también ha sido objeto de mitos. Algunos lo promocionan como una bebida detox o como un tratamiento para el cabello, sin evidencia que respalde estas afirmaciones.
