En 2023, según un informe de Ecologistas en Acción, 2,9 millones de españoles respiraron aire contaminado por encima de los límites actuales, lo que representa un 6% de la población. Sin embargo, la organización considera que estos límites son obsoletos y afirma que 33 millones de personas respiran aire contaminado si se tienen en cuenta los límites que se cumplirán a partir de 2030.
Según la OMS, en 2023 todo el territorio español y toda la población estuvieron expuestos a aire contaminado. La organización analiza los datos recogidos en 785 estaciones de medición, incluidas las de aeropuertos y puertos estatales, para evaluar las partículas PM10 y PM2.5, el dióxido de nitrógeno y el ozono.
A pesar de esto, la calidad del aire en España mejoró en comparación con años anteriores, con una reducción significativa de los niveles de contaminantes como PM10, PM2.5, NO2 y ozono troposférico. Esta mejora se atribuye a la reducción de la actividad económica durante la pandemia de COVID-19, con un menor consumo de combustibles fósiles y una mayor utilización de fuentes renovables.
La principal fuente de contaminación en áreas urbanas es el tráfico motorizado, y solo unas pocas ciudades han implementado zonas de bajas emisiones. Las partículas y el dióxido de nitrógeno siguen afectando a la mayoría de la población española, con especial incidencia en Canarias. El ozono es el contaminante más extendido y está relacionado con el cambio climático.
Ecologistas en Acción considera que la contaminación del aire debe abordarse como un problema de salud pública prioritario, y destaca la necesidad de reducir el tráfico motorizado, promover la movilidad activa y el transporte público limpio, así como adoptar medidas para mejorar la calidad del aire en las ciudades.
En resumen, a pesar de la mejora en la calidad del aire en 2023, España todavía enfrenta desafíos significativos para cumplir con los estándares de la OMS y los nuevos límites legales de contaminación antes de 2030.