La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) destaca la importancia de combinar los nuevos fármacos para controlar la obesidad con cambios en los hábitos de vida, como una alimentación saludable y la práctica regular de ejercicio físico. Según César Bustos, vocal de SEEDO, el ejercicio físico es fundamental en el tratamiento de la obesidad y debe ser prescrito adecuadamente por profesionales especializados.
Para SEEDO, es crucial contar con unidades especializadas en ejercicio físico en obesidad que ofrezcan un servicio diferenciador y de calidad. El doctor Albert Lecube, vicepresidente de SEEDO, enfatiza que el ejercicio supervisado por especialistas es una herramienta eficaz para combatir la obesidad y mejorar la respuesta a los tratamientos farmacológicos.
La SEEDO ha implementado un programa formativo para acercar el ejercicio a diferentes hospitales de España, con el objetivo de promover la práctica segura de actividad física entre pacientes obesos. Este proyecto ha sido reconocido con premios en el ámbito sanitario y de formación de especialistas.
César Bustos subraya que el ejercicio físico aporta numerosos beneficios a las personas con obesidad, como mejorar la sensibilidad a la insulina, el metabolismo de la glucosa, la salud cardiovascular y mental, entre otros. A pesar de estos beneficios, la obesidad y el sedentarismo siguen en aumento en España, lo que representa un desafío para la salud pública y la productividad laboral.