TOLEDO, 8 de mayo. Las necesidades de las diferentes generaciones de personas con VIH y cómo el activismo se adapta a ellas han sido el foco de una mesa de las XXVIII Jornadas ViiV para ONG en Toledo. Bajo el título ‘Aprendiendo del pasado, mirando hacia el futuro. Un camino de avances y comunidad’, Mar Linares, de 62 años, y Oliver Marcos, de 32, han abordado los desafíos de las distintas edades en relación con el VIH y la importancia de cuidar la salud mental.
Oliver Marcos, educador del Comité Ciudadano Antisida de Salamanca y secretario general de Cesida, compartió sus experiencias al ser diagnosticado en 2018 a los 26 años. Destacó la importancia de ver a otras personas con VIH para sentirse acompañado y normalizar la condición. También enfatizó la importancia de divulgar en positivo y de una educación sexual integral que vaya más allá del uso del preservativo.
En cuanto al tratamiento actual del VIH, Oliver señaló que ahora se toma una sola pastilla al día, en contraste con las 20 o 30 que tomaban las primeras personas diagnosticadas en los años 80. A pesar de la comodidad del tratamiento actual, Oliver destacó la importancia de intervenciones psicosociales para abordar el estigma y sus efectos en la salud mental.
Mar Linares, de SuperVIHvents, compartió su experiencia en la lucha por obtener una incapacidad permanente por secuelas del VIH en España. Destacó la importancia de la salud mental en su caso y abogó por seguir con el activismo y la divulgación para eliminar el estigma y la discriminación relacionados con el VIH. Recordó los difíciles inicios en los años 80, cuando la enfermedad era mortal y cómo el apoyo de su familia fue fundamental en su proceso.
En resumen, las jornadas en Toledo han puesto de manifiesto la importancia de adaptar el activismo y los cuidados a las diferentes generaciones de personas con VIH, así como la relevancia de cuidar tanto la salud física como la mental en el tratamiento de esta condición.