Las sociedades científico médicas (SSCC) están solicitando el desarrollo e implementación de la Inteligencia Artificial (IA) para llevar a cabo tareas administrativas y de gestión, las cuales ocupan hasta el 30 por ciento del tiempo médico, con el objetivo de aumentar el tiempo de calidad dedicado al paciente.
Esto se discutió en la I Jornada de Inteligencia Artificial en Medicina, organizada por la Federación de Asociaciones Científico Médicas (FACME) y celebrada en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM). Durante este encuentro se revisó la situación actual de los diferentes modelos de IA y se profundizó en el papel de las SSCC en la aplicación y desarrollo de esta tecnología disruptiva y transformadora.
El presidente de FACME, el doctor Javier García Alegría, mencionó que «muy probablemente la IA va a ser el fonendoscopio del siglo XXI, una herramienta de uso rutinario. Sin embargo, lo más importante para una auscultación correcta es el grado de cualificación y destreza del que lo usa». Destacó que la introducción de esta tecnología implica riesgos en las garantías de aplicación de criterios de evaluación basados en estándares científico-técnicos contrastados.
En la jornada también se abordaron los riesgos ético-legales que implica la introducción de la IA en el sistema sanitario, y se repasó el estado de la regulación europea al respecto. Según Lucía Escapa Castro, jefa del Gabinete de la Secretaría General de Salud Digital, Información e Innovación del SNS, es necesario trabajar en entornos donde el riesgo sea bajo para ganar la confianza de los profesionales y avanzar hacia tareas más complejas.
El coordinador de la jornada, Carlos Almonacid Sánchez, destacó que la IA está redefiniendo el diagnóstico, el tratamiento y la gestión de la salud, permitiendo avances como la interpretación de imágenes médicas y la identificación de dianas terapéuticas. Esta tecnología promete revolucionar cada especialidad médica, convirtiéndose en una herramienta indispensable para el futuro de la Medicina.