MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) –
Un estudio reciente realizado en Finlandia ha demostrado que los altos niveles de sedentarismo e inactividad física desde la infancia pueden sobrecargar el corazón en la adolescencia, lo que predice la aparición de insuficiencia cardíaca y otras enfermedades del corazón. Es crucial aumentar la actividad física desde la infancia para prevenir estas afecciones cardíacas.
La investigación, llevada a cabo en colaboración por la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Jyväskylä y el Instituto de Biomedicina de la Universidad de Finlandia Oriental, siguió durante ocho años el comportamiento sedentario y los niveles de actividad física de niños desde la infancia hasta la adolescencia.
Los resultados del estudio mostraron que los adolescentes que tenían altos niveles de sedentarismo y poca actividad física moderada a vigorosa desde la infancia presentaban una carga de trabajo cardíaco más elevada en la adolescencia. Específicamente, aquellos con bajos niveles de actividad física vigorosa mostraban una carga cardíaca más alta.
Además, se observó que los altos niveles de sedentarismo y los bajos niveles de actividad física estaban asociados con un mayor porcentaje de grasa corporal, lo que a su vez influía en la carga cardíaca. La actividad física ligera no tuvo impacto en la carga cardíaca.
Estos hallazgos resaltan la importancia de fomentar la actividad física, especialmente la moderada y vigorosa, reducir el sedentarismo y prevenir el sobrepeso desde la infancia para prevenir enfermedades cardíacas en el futuro.
El doctor Eero Haapala, de la Facultad de Ciencias del Deporte y la Salud de la Universidad de Jyväskylä, señaló la necesidad de que los jóvenes sean más activos físicamente, ya que pasan la mayor parte del día siendo sedentarios. Solo una minoría acumula la cantidad recomendada de actividad física diaria. Haapala considera que estas cifras son preocupantes y que la actividad física debería ser una parte normal de la vida de los niños y adolescentes, no solo por la salud del corazón, sino también por el bienestar general.
Este estudio se basó en el proyecto en curso Actividad Física y Nutrición en la Infancia (PANIC), realizado en el Instituto de Biomedicina de la Universidad de Finlandia Oriental. Se hizo un seguimiento de 153 adolescentes durante ocho años, evaluando su comportamiento sedentario y niveles de actividad física desde la infancia hasta la adolescencia, y midiendo la función y la presión cardíacas en la adolescencia. Los resultados fueron publicados en la revista Journal of the ‘American Heart Association’.