
Un estudio de la Universidad del País Vasco y Biobizkaia ha demostrado que las pruebas oftalmológicas pueden servir para monitorizar la neurodegeneración en pacientes de Parkinson. Se descubrió que la neurodegeneración de la retina probablemente precede al deterioro cognitivo.
Cuando se diagnostica Parkinson, los neurólogos no pueden predecir con precisión la evolución de la enfermedad en los pacientes. Identificar a los pacientes con riesgo de deterioro cognitivo es un desafío, pero es crucial para proporcionar tratamientos clínicos más efectivos.
La doctora Ane Murueta-Goyena y Biobizkaia investigaron si el grosor de la retina podía predecir el deterioro cognitivo en pacientes de Parkinson. Se midió el grosor de la capa interna de la retina de una cohorte de pacientes de Parkinson para analizar su evolución.
Los resultados mostraron que la capa retiniana es más delgada en pacientes de Parkinson y que la neurodegeneración comienza en la retina durante las etapas iniciales de la enfermedad. La pérdida de grosor de la retina se relaciona con un deterioro cognitivo más rápido y una mayor gravedad de la enfermedad.
La doctora destacó la importancia de los resultados y la no invasividad de la herramienta propuesta para monitorear la neurodegeneración en pacientes de Parkinson. Aunque se necesita validación internacional, la investigación continúa en otra cohorte de pacientes con financiación clave.