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Al besar, nuestro cuerpo cambia. Se liberan ciertas hormonas, se aceleran los latidos y generamos un lazo con el otro. ¿Podríamos volvernos más saludables si besáramos más?

Pareciese lógico pensar que los besos son buenos para la salud y que tienen sus beneficios. Nos besamos de manera natural y casi automática para saludarnos, para demostrar afecto a un familiar y no concebimos las relaciones románticas sin un beso.
Sin embargo, no está claro que la humanidad siempre se haya besado. De acuerdo con información recopilada por los antropólogos, no fue hasta el 2500 a. C. que el beso adquirió estatus de demostración romántica.
Además, se calcula que el 10 % de la población humana mundial no tiene el hábito de besarse por ningún motivo. Más aún, menos del 50 % de las culturas tienen presente al beso romántico (labios contra labios).
Entonces, ¿por qué y para qué besamos? ¿Tiene alguna función biológica la práctica? De una u otra manera, hoy es un hecho tan relevante, que hasta le fijamos un Día Internacional, que se celebra cada 13 de abril.
Besar podría mejorar nuestro bienestar en distintos aspectos. Veamos, entonces, cuáles son los beneficios de los besos para la salud, corroborados por la ciencia que los estudia: la filematología.
1. Besar reduce el dolor corporal
El acto de besar de forma interesada y con afecto permite la liberación de diversas hormonas y sustancias. En concreto, hay una mayor concentración de dopamina y de endorfinas en el sistema nervioso central.
Las endorfinas son neurotransmisores que funcionan, entre otras cosas, de manera similar a los analgésicos. Se unen a receptores específicos en las neuronas, reduciendo la transmisión de las señales de dolor y generando alivio.
Así es como uno de los beneficios de los besos para la salud es el aumento de las endorfinas. A propósito, también podemos aumentarlas por otros medios, como la práctica regular de ejercicio físico.
2. Más besos es menos riesgo cardiovascular
La Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) asegura que las demostraciones de afecto, sobre todo las táctiles (acariciar, abrazar y besar), mejoran parámetros asociados a la salud del corazón. Podrían reducir la presión arterial, fomentar la circulación sanguínea y hasta reducir el colesterol.
Al respecto de este último punto, un estudio publicado en Western Journal of Communication reveló que los besos en pareja podían disminuir el colesterol total sanguíneo. Y ello es muy importante para la salud cardiovascular, ya que esta sustancia es, en parte, responsable de las obstrucciones arteriales.
3. Besar incrementa la oxitocina
Cuando recibimos apoyo por parte de una pareja, y ese apoyo se expresa en lo físico, aumentan las concentraciones de una hormona llamada oxitocina. La denominación menos técnica para esta sustancia es «hormona del amor».
La oxitocina es también un neurotransmisor y desempeña varios roles en el cuerpo humano. Se la considera una hormona del apego, ya que se asocia con la formación y el mantenimiento de vínculos emocionales y sociales.
Por otro lado, contrarresta algunos efectos del cortisol, que es la hormona del estrés. Así que estaría asociada a más sentimientos de felicidad, bienestar y satisfacción.
Uno de los roles fundamentales de la oxitocina es su participación en la maternidad. Durante el parto y la lactancia, facilita la contracción del útero para el parto y promueve la liberación de la leche materna para alimentar al bebé.
4. El beso funciona como antialérgico
Las personas que sufren cuadros clínicos alérgicos podrían encontrar que los besos tienen beneficios para su salud a través del alivio de sus síntomas. En particular, para quienes padecen rinitis y eccema.
Una investigación conducida en Osaka, Japón, demostró que besarse reduce los niveles de inmunoglobulina E específica. Es decir, de la sustancia que se incrementa en la sangre y reacciona ante los alérgenos. Se trata del mismo mecanismo que usan algunos fármacos antialérgicos.
5. Menos estrés, ansiedad y depresión
La liberación de oxitocina y de endorfinas actúa de modo directo en el estado de ánimo. Estas hormonas generan placer por sí mismas, pero también reducen los efectos de otras sustancias que podrían actuar en sentido contrario, como sucede con el cortisol.
Los besos pueden activar el sistema de recompensa del cerebro. El mismo está mediado por la dopamina. Esta es una de las razones por las que, al besar, queremos repetir la acción.
Los besos son interpretados como algo bueno y placentero, que nos trae felicidad.
En el marco del amor romántico, la neurobiología nos explica que el fenómeno químico que ocurre en nuestro cerebro conduce a la reducción del estrés. Sentirse querido, apreciado y contenido, con demostraciones físicas de ese sentimiento, reduce la probabilidad de experimentar ansiedad y depresión.
En parejas estables y de larga duración, la frecuencia de los besos estaría en consonancia con la satisfacción respecto a la relación. Eso crearía un ambiente de mayor contención y capaz de promover la felicidad a diario.
El intercambio de muestras de afecto es una potente herramienta para combatir el estrés. Al besar al otro, lo estamos ayudando a superar sus dificultades y problemas diarios y cotidianos.
6. Haces ejercicio al besar
Existen distintos tipos de actividad física que queman calorías, y al besar, podríamos contribuir a nuestra salud con un movimiento que consume alrededor de 20 kilocalorías. Aunque no sea una cantidad significativa, tampoco es despreciable.
Es importante considerar que el beso romántico activa una serie de mecanismos fisiológicos de adaptación similares a los del deporte. Aumenta la frecuencia cardíaca, contrae músculos y incrementa la respiración por minuto.
7. En el beso estimulamos al sistema inmunitario
La microbiota oral es el conjunto de microorganismos que residen de forma habitual en la boca. Esta comunidad nos protege, pero también puede enfermarnos.
A través del beso frecuente, las parejas intercambian información de sus microbiotas orales. Esto provoca que el sistema inmunitario de uno reconozca patógenos y antígenos que provienen de otro.
Similar a pequeñas dosis de vacunas, aprendemos de estos intercambios de saliva. A largo plazo, el cuerpo se vuelve más eficiente para reconocer agentes extraños y actuar en consecuencia.
8. Fortalecemos los vínculos
Los beneficios de los besos para la salud no se limitan a lo físico. Besar influye en la vitalidad de las relaciones sociales, no solo a través del acto en sí, sino también por componentes biológicos y químicos que parecen determinar su validez y peso en la confirmación o rechazo de otros.
Entre adolescentes, los besos frecuentes suelen interpretarse como una buena señal de la relación. Son demostraciones de afecto que refuerzan la autoestima y parecen indicar un compromiso fundamental para el futuro.
En las relaciones paternales también se observa algo similar, pero con diferentes propósitos. Según un análisis publicado en Science, el intercambio de saliva a través de besos de afecto entre padres e hijos establece un vínculo más sólido y seguro. Los niños pequeños esperan que quienes los besan les brinden protección.
Besar también trae problemas a la salud
A pesar de los beneficios para la salud, besar tiene el potencial de transmitir microorganismos patógenos. La saliva es un medio para que virus y bacterias se propaguen de un individuo a otro.
Entre las enfermedades transmitidas por besos, las más comunes incluyen:
- Resfrío común y gripe.
- Mononucleosis infecciosa, causada por el virus de Epstein-Barr.
- Infecciones de transmisión sexual, como sífilis y gonorrea.
- Herpes, especialmente por el virus del herpes simple tipo 1, asociado a las lesiones labiales.
Sin embargo, esto no significa que debamos dejar de besar. Lo ideal sería tomar precauciones suficientes para no contagiar a otros si tenemos resfriado, gripe, una lesión activa en los labios o un diagnóstico claro de una enfermedad contagiosa.
Los beneficios de los besos para la salud van más allá de lo romántico
Besar no solo es una expresión de amor o excitación, sino también de respeto y conexión emocional en un sentido amplio.
La liberación de oxitocina y dopamina, la reducción del estrés, la mejora del sistema inmunitario y otros beneficios de los besos para la salud pueden tener un impacto positivo en nuestro bienestar, tanto físico como mental.
La forma de besar es variable. Algunos aprenden técnicas para mejorar, mientras que otros cometen los mismos errores siempre.
El acto de besar varía entre personas, edades y culturas. Se da entre parejas, hermanos, amigos, padres e hijos e incluso entre desconocidos.
Los besos son parte integral de la experiencia humana en gran parte del mundo. Algunos tienen nombres específicos y no se dan con la boca, como en el beso de Singapur, mientras que otros son más comunes. Sin embargo, siguen siendo tan placenteros como fascinantes.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció que planea destinar 1.8 billones de dólares a la educación en su próximo presupuesto. Esto incluirá fondos para aumentar los salarios de los maestros, mejorar las instalaciones escolares y proporcionar recursos adicionales para los estudiantes con necesidades especiales. Biden también se comprometió a abordar la crisis de la deuda estudiantil, prometiendo alivio para millones de prestatarios. Esta propuesta es parte de su plan más amplio para invertir en la educación y ayudar a cerrar la brecha de desigualdad en el país.