Un nuevo estudio vincula el disfrute de la naturaleza con la reducción de la inflamación, lo que se traduce en beneficios para la salud mental y física. Dirigido por Anthony Ong de la Universidad de Cornell en EEUU, se demostró que un contacto positivo frecuente con la naturaleza se relacionaba con niveles más bajos de inflamación. Estos hallazgos pueden informar futuras intervenciones de salud pública.
El estudio se basó en la encuesta Midlife de EEUU y se centró en 1,244 participantes. Se analizaron biomarcadores de inflamación como interleucina-6, Proteína C reactiva y fibrinógeno. Incluso al controlar otras variables, se encontró una asociación entre la participación en la naturaleza y niveles reducidos de inflamación.
La calidad de la experiencia en la naturaleza también es importante, ya que la atención plena durante estas interacciones es clave para obtener beneficios. Estos hallazgos resaltan la importancia de involucrarse y disfrutar de la naturaleza para mejorar la salud.