En Los Ángeles, California (USA) durante el siglo XX, la llegada de una gran cantidad de población nueva atraída por Hollywood dio lugar a la construcción de casas de estilos extravagantes por parte de los «nuevos ricos» de la industria cinematográfica. Estas casas, que combinaban el barroco, el modernismo y el neoclasicismo, podrían ser consideradas como casas kitsch.
La palabra kitsch surgió en Múnich a mediados del siglo XIX para referirse a obras de arte de calidad dudosa adquiridas por los nuevos burgueses de la ciudad. Kitsch proviene de la palabra alemana kitschen, que significa «realizar una chapuza».
El arte kitsch se caracteriza por su producción en masa, similar al arte pop, pero se diferencia en que el kitsch busca emular el «arte culto» a través de medios más modestos. Se produce a bajo costo y está dirigido a los sectores populares de la sociedad. Andy Warhol y Salvador Dalí son ejemplos de artistas que elevaron el arte kitsch a la categoría de arte.
El arte kitsch abarca desde imitaciones de obras de arte hasta objetos vintage con una dosis de nostalgia. A menudo se considera cursi y de mal gusto, pero también se relaciona con la apreciación de lo antiguo. La definición exacta del arte kitsch sigue siendo debatida por críticos y artistas.
En resumen, el arte kitsch es una corriente artística que se caracteriza por imitar obras de arte de forma masiva, a bajo costo y con un toque de nostalgia y cursilería. A pesar de las diferentes opiniones sobre su calidad y significado, el arte kitsch sigue siendo una parte importante del mundo artístico contemporáneo.