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Jardines del Chillida Leku
Chillida Leku
“Un día soñé con una utopía: encontrar un espacio donde pudieran descansar mis esculturas y la gente caminara por ellas como por un bosque”. Lo dijo Eduardo Chillida, y esta quimera que creaba su imaginación, se hizo mágicamente realidad, como su propia obra, como tantas esculturas y abstracciones que pasaban por su prodigiosa mente.

Chillida Leku. Buscando la luz
Chillida Leku
El Museo Chillida Leku se erigió en la última etapa de la vida de Eduardo Chillida en el caserío de Zabalaga (Hernani) y por supuesto, en su espectacular espacio exterior, que se extiende en una superfície de 11 hectáreas. Hayas, robles, y magnolios conviven en el jardín del museo con las magníficas esculturas del artista.

Eduardo Chillida en el Chillida Leku
Chillida Leku
Y es un lugar donde se vive in situ el diálogo entre arte y naturaleza, seña de identidad de Chillida, para continuar después dentro de la construcción tradicional vasca, donde se traza un recorrido sobre sus objetos, fetiches e inspiraciones. “Va más allá de lo que la propia palabra museo significa. Es un proyecto muy personal que Eduardo Chillida realizó de una manera coherente a su forma de trabajar sus propias obras”, asegura su nieto Mikel.

Eduardo Chillida
Chillida Leku
Y justamente es él, su nieto Mikel, quien nos dará la bienvenida en la próxima Experiencia Distrito en el Chillida Leku: un lujo al que solo puedes acceder por ser suscriptor. No hay nadie que haya visitado Chillida Leku y no haya quedado fascinado, porque quien acude se siente también parte del espacio. Y esto es lo que vivirán próximamente en exclusiva nuestros suscriptores.
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