Una historia de separación entre el hombre y su entorno

Distrito
2 Min Read

La guerra es una actividad humana muy antigua y violenta, que implica el uso de la fuerza armada entre comunidades organizadas para imponer su voluntad. Según Carl von Clausewitz, la guerra es un acto de violencia para obligar al adversario a someterse. Es la continuación de la política por otros medios y un choque de voluntades y medios.

La guerra tiene su propio entorno con el que mantiene relaciones cambiantes y múltiples. Los militares buscan sacar provecho táctico del entorno para ejecutar operaciones militares. Históricamente, los cambios medioambientales asociados a los conflictos armados eran locales y superficiales, pero con el aumento de la violencia bélica, la magnitud de las consecuencias ha crecido.

La guerra se ha masificado con el tiempo, con enfrentamientos a gran escala entre ejércitos nacionales y una tecnificación iniciada a finales del siglo XIX. La Primera Guerra Mundial marcó la entrada en la era de la guerra mecanizada moderna. Fue un momento decisivo en la relación entre el ser humano y su entorno, con consecuencias medioambientales sin precedentes.

Las guerras han tenido impactos medioambientales crecientes, con cambios en el entorno natural como consecuencia de la violencia bélica. La guerra de Vietnam y la Guerra Fría convirtieron el medio ambiente en objetivo militar deliberado, con tácticas para desalojar al combatiente. El ecocidio nació de esta toma de conciencia sobre la destrucción del entorno natural en la guerra.

Las consecuencias medioambientales de la guerra son una realidad, con cambios en el entorno ligados a la intensidad de los combates y la potencia de las armas. Los estudios para establecer vínculos entre los grandes conflictos armados y el medio ambiente siguen siendo locales e irregulares. Las huellas de la Primera Guerra Mundial aún se ven en los suelos y aguas subterráneas, mientras Europa enfrenta un conflicto interestatal de alta intensidad.

Share This Article