En Camboya, entre 1975 y 1979, se prohibieron las gafas, los vehículos a motor y el uso de medicamentos debido a la instauración de una nueva ideología comunista extremista liderada por Pol Pot, que buscaba eliminar cualquier señal de capitalismo y establecer una sociedad sin clases sociales basada en la autosuficiencia agrícola. Pol Pot, a pesar de su apariencia inofensiva, fue responsable de la muerte de aproximadamente 2 millones de personas en el país.
El apoyo de Estados Unidos al general Lon Nol provocó una guerra civil en Camboya, donde los Jemeres Rojos, una organización comunista radical, tomaron el poder en Phnom Penh. Bajo el régimen de Pol Pot, se implementaron políticas represivas que llevaron a la persecución y genocidio de millones de personas, incluyendo la eliminación de elementos considerados capitalistas y la destrucción de grupos étnicos específicos.
Los Jemeres Rojos impusieron un control absoluto del poder y llevaron a cabo crímenes de lesa humanidad, torturas y exterminios en campos de trabajo, como el infame Toul Sleng. Pol Pot mantuvo un régimen de terror durante 44 meses, hasta que el ejército vietnamita intervino y lo obligó a esconderse en la selva, donde finalmente murió en 1998 sin mostrar arrepentimiento por sus acciones.
El aislamiento internacional de Camboya durante esos años dificultó la obtención de información precisa sobre los horrores ocurridos, pero testimonios posteriores revelaron la verdadera crueldad de Pol Pot y su capacidad para manipular a sus seguidores para cometer actos atroces en nombre de una supuesta revolución.