Arqueólogos de la Universidad de Cincinnati han descubierto evidencia de que los antiguos mayas realizaban ofrendas ceremoniales durante la construcción de una cancha de juego de pelota. A través de un análisis de ADN ambiental en la antigua ciudad maya de Yaxnohcah, en México, identificaron plantas asociadas a rituales religiosos y con propiedades medicinales bajo los cimientos de una plaza donde se construyó la cancha. David Lentz, investigador de la Universidad de Cincinnati, explicó que estos rituales eran una forma de obtener bendiciones y apaciguar a los dioses al erigir nuevos edificios.
Este estudio, publicado en la revista PLOS One, contó con la participación de diversas instituciones académicas. Los mayas practicaban el juego de pelota como un ritual importante, donde en algunos casos los jugadores eran sacrificados al finalizar el partido. Nicholas Dunning detalló que durante la construcción o ampliación de las canchas de juego de pelota, se realizaban ofrendas ceremoniales para bendecirlas, siendo el hallazgo de restos de plantas de gran importancia arqueológica.
Los análisis revelaron la presencia de plantas ceremoniales y medicinales, como la Turbina corymosa, conocida por sus propiedades alucinógenas, el chile utilizado para tratar enfermedades, hojas de Hampea trilobata o jool para envolver alimentos ceremoniales y tratar mordeduras de serpientes, y evidencias de Oxandra lanceolata con propiedades anestésicas y antibióticas. Estos hallazgos sugieren la intencionalidad de su uso en la cancha de juego de pelota por su significado cultural para los mayas.