Ulises, también conocido como Odiseo para los griegos, es una figura icónica de la epopeya griega. Fue el legendario rey de Ítaca que participó en la guerra de Troya durante diez años y luego vagó por los mares durante otros diez antes de regresar finalmente a su hogar en la isla de Ítaca.
A pesar de esto, parece que este no fue el último viaje de Odiseo o Ulises. La Odisea es uno de los pocos poemas que sobreviven de un extenso ciclo que contaba las historias de las principales figuras de la guerra de Troya, conocido como los nostoi en griego, que significa «regresos».
En el canto XI de la Odisea, se revela una profecía peculiar del adivino Tiresias: Odiseo debe viajar a una tierra lejana sin mar, sacrificar un carnero, un toro y un cerdo a Poseidón para calmar la ira del dios del mar que lo persigue desde hace años:
«Después de matar a los pretendientes en tu hogar, ya sea con astucia o con la espada, toma un remo y camina hasta que llegues a una tierra donde la gente no conozca el mar, la sal o los barcos. Allí recibirás una señal clara. Cuando encuentres a alguien que te diga que llevas un aventador sobre tu hombro, clava el remo en la tierra, haz hermosos sacrificios a Poseidón con un carnero, un toro y un cerdo, y luego regresa a casa para hacer sacrificios a los dioses del cielo.»
Algunos estudiosos sugieren que esta profecía podría indicar la existencia de otro poema posterior a la Odisea que narraba el último viaje de Ulises. Sin embargo, esta obra perdida aún es un misterio y no se sabe si realmente existió alguna vez.