En septiembre de 1939, Hitler inició la guerra más devastadora del siglo XX con la invasión de Polonia. Tras conquistar el país, puso sus miras en Noruega, un objetivo estratégico por su importancia en la maquinaria bélica del Tercer Reich y su ubicación estratégica para amenazar al tráfico comercial británico.
El plan Weserübung se ideó para ocupar sorpresivamente a Dinamarca y Noruega sin declaración de guerra. La conquista se llevaría a cabo mediante un ataque terrestre en la península de Jutlandia y un desembarco en los puertos noruegos.
La captura de Narvik, un puerto estratégico en el extremo norte de Noruega, fue fundamental. Hitler confió la misión a soldados de élite y destructores, protegiéndolos de posibles ataques británicos en alta mar.
El 7 de abril, la invasión se puso en marcha con éxito, permitiendo el desembarco alemán en Noruega. La captura de Narvik se realizó con sorpresa, y la ciudad cayó ante los alemanes rápidamente.
El contraataque británico resultó en la destrucción de buques de guerra alemanes, pero también en la muerte del comodoro Warburton-Lee. A pesar de esto, los británicos continuaron la lucha y lograron hundir naves enemigas.

Glowworm deploying smoke
El destructor británico Glowworm cruza frente a la proa del Hipper poco antes de ser hundido por los alemanes
Wikimedia Commons
El pulso por Narvik continuó con la llegada de una escuadra británica más poderosa, que logró hundir naves enemigas y tomar el control de la ciudad. A pesar de una victoria completa, los británicos se retiraron, permitiendo a los alemanes reorganizarse.
La situación de los nazis en Narvik era crítica, cercados por tropas noruegas y aliadas. Con una retirada estratégica hacia Suecia, los alemanes abandonaron la ciudad, que fue posteriormente liberada por las fuerzas aliadas.
El pulso por Narvik
La retirada de los nazis de Narvik marcó una pequeña victoria para los aliados, pero la caída de Francia cambió la situación estratégica. Los aliados se retiraron, dejando a los noruegos sin opción más que rendirse y entregar Narvik a los nazis.