La ciudad de Rafah ha cobrado fama por los ataques israelíes al campo de refugiados allí. Este lugar es crucial para los palestinos al ser el único paso fronterizo entre Gaza y Egipto, aunque Egipto restringe el paso de refugiados. Rafah es vital para llevar ayuda a los campos de refugiados.
Rafah es una ciudad dividida entre Egipto y Palestina, capturada por Israel en 1967 durante la Guerra de los Seis Días. La división creó un escenario propicio para el contrabando y el cruce clandestino de la frontera. Egipto mantiene cerrada la frontera por temor a la inestabilidad que podría provocar una entrada masiva de refugiados.
A pesar de la cerrazón de la frontera, Rafah sigue siendo vital para los refugiados palestinos, ya que es el único punto de entrada de ayuda humanitaria desde Egipto. La cercanía a la frontera suponía una garantía de seguridad, ya que se creía que Israel evitaría atacar la ciudad para evitar conflictos con Egipto. El paso fronterizo se encuentra en las afueras, al sur de la ciudad.