El 29 de mayo de 1953, Edmund Hillary y Tenzing Norgay lograron coronar la cima más alta de la Tierra, el Everest, convirtiéndose en las primeras personas en lograrlo y regresar con vida. En 1924, George Mallory y Andrew Irvine intentaron la hazaña, pero murieron durante el descenso, dejando en duda si lo habían logrado anteriormente.
Curiosamente, Hillary y Norgay no eran la primera elección para la expedición, ya que inicialmente se había seleccionado a Charles Evans y Tom Bourdillon. Sin embargo, problemas con su equipo retrasaron su intento, permitiendo que la segunda pareja tomara la delantera y alcanzara la cumbre del Everest, asegurándose así un lugar en la historia como los primeros en lograrlo.
El Everest era considerado un desafío casi imposible hasta finales del siglo XIX, e incluso no se sabía con certeza que fuera la montaña más alta del mundo. La falta de información sobre las rutas y desafíos de la ascensión postergó los intentos hasta la década de 1920.