El sarcófago de Djehutynakht, encontrado en 1915 en Deir el-Bersha, Egipto, es considerado uno de los mejores sarcófagos pintados descubiertos. El arqueólogo Dows Dunham, ayudante de George Reisner, expresó su admiración por esta pieza en 1956. La tumba, saqueada en la antigüedad, reveló sorpresas durante las excavaciones de Reisner y su equipo. Se encontraron restos desmembrados, maquetas funerarias y joyas.
Descubrimientos en Deir el-Bersha
El yacimiento de Deir el-Bersha ha sido explorado por diversos arqueólogos desde 1818. La expedición de Reisner en 1915 reveló la tumba 10a, perteneciente al nomarca Djehutynakht del Reino Medio de Egipto. A pesar del saqueo, el equipo encontró un sarcófago pintado de cedro de gran belleza y perfección artística.
La primera expedición a Deir el-Bersha tuvo lugar en 1891 bajo Percy Newberry.
Detalle del ataúd de madera del gobernador Djehutynakht. Museo de Bellas Artes, Boston.
Detalle del ataúd de madera del gobernador Djehutynakht. Museo de Bellas Artes, Boston.
Miguel Hermoso Cuesta (CC BY-SA 4.0)
La tumba de Djehutynakht, saqueada y vandalizada, reveló la trágica historia de su profanación. A pesar de ello, su sarcófago y otros objetos fueron rescatados por el equipo de Reisner. El sarcófago, las maquetas funerarias y otros objetos fueron trasladados al Museo de Bellas Artes de Boston, donde sufrieron un incendio durante el viaje. La colección se vio apenas afectada, y la misteriosa cabeza encontrada en la tumba fue llevada a Estados Unidos.
En 2009, la cabeza de la tumba de Djehutynakht fue expuesta al público en el Museo de Bellas Artes de Boston, convirtiéndose en el centro de atención. Sin embargo, la identidad de la cabeza seguía siendo un misterio. Tras varios estudios y análisis, el FBI logró extraer ADN de la muestra en 2016 y confirmó que pertenecía al gobernador Djehutynakht. El enigma finalmente fue resuelto, y la cabeza pudo ser identificada con certeza.
