Henry Every, conocido como el «rey de los piratas», fue un corsario inglés que tuvo una carrera breve pero impactante en la historia de la piratería. En 1695, logró uno de los mayores golpes al capturar un barco con tesoros enviados por el emperador mogol a La Meca.
Every inició su carrera como corsario en 1693, pero se convirtió en pirata debido a problemas con los salarios. Estableció su base en Madagascar y formó alianzas con otros piratas gracias a su carisma.
Tras el exitoso asalto al barco del emperador mogol, Every decidió desaparecer para evitar ser capturado. Esparció rumores falsos sobre su paradero y su destino, dejando en el misterio su vida posterior a la piratería.