Los monumentos funerarios de la Meseta Sur constituyen uno de los pocos focos megalíticos localizados en el interior del continente europeo, fuera de su tan característica área atlántica. Estos megalitos, lejos de ser homogéneos, muestran una gran variedad de formas, y a través de su estudio es muy posible llegar a conocer aspectos políticos, socioeconómicos e ideológicos de las comunidades neolíticas que habitaron la meseta hace miles de años
Además de los monumentos levantados con grandes piedras también se encuentran arquitecturas en las que la piedra pequeña, la madera o el barro son relevantes, aunque por tratarse de materiales perecederos su preservación no acostumbra a ser buena. La variabilidad aumenta también en el número de individuos enterrados, los diferentes usos que se ha hecho de estas estructuras, así como en la delimitación de verdaderas necrópolis, ya que en la mayor parte de los casos los monumentos aparecen aislados de otras evidencias funerarias.
Las áreas de habitación se encontraban anexas a los cementerios, pero aún se conoce muy poco acerca de las zonas de habitación de quienes los construyeron o sobre la relación existente entre tumbas y otras construcciones que también contribuyen a monumentalizar el territorio: los recintos.

Mapa con la localización de algunos de los megalitos al interior del rio Tajo.
Mapa con la localización de algunos de los megalitos al interior del rio Tajo.
Los autores
tumbas y viviendas
Una de las principales líneas de trabajo del equipo de investigación del Área de Prehistoria de la Universidad de Alcalá de Henares se centra en el estudio de estos panteones familiares construidos desde el Neolítico. Las excavaciones en sus cámaras, túmulos y las prospecciones geofísicas en su entorno han permitido conocer la importancia de dólmenes como El Portillo de las Cortes, Azután, Navalcán, Guadalperal, en la provincia de Guadalajara, Toledo y Cáceres, así como construcciones de menor tamaño, también en Toledo, como el túmulo de El Castillejo, el de Valle de las Higueras en Huecas o los recientes hallazgos del yacimiento de Valdelasilla (Illescas).
Las recientes excavaciones han permitido conocer la importancia de las construcciones descubiertas en el yacimiento de Valdelasilla, en Illescas (Toledo).

Enterramiento doble descubierto en el yacimiento neolítico de Valdelasilla, en Illescas.
Enterramiento doble descubierto en el yacimiento neolítico de Valdelasilla, en Illescas.
Rojas Arqueología SL
Para la investigación de este último, los investigadores cuentan con el apoyo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la UAH y la fundación Palarq. De hecho, los trabajos arqueológicos de campo en Valdelasilla comenzaron en 2020 y fueron realizados por la empresa Juan Manuel-Rojas Arqueología SL. Su estudio, aún en curso, contribuirá sin duda a conocer mejor el variado megalitismo de la región.
El yacimiento de Valdelasilla se sitúa sobre una pequeña elevación de terreno en cuyo vértice superior y ladera se localizaron multitud de estructuras excavadas en las arcillas, arcosas y margas que constituyen la base geológica del enclave. Restos de medio centenar de individuos se han encontrado en estructuras de muy distinto tipo y enterrados con prácticas funerarias muy diferentes. Desde tumbas de uso individual o colectivo a individuos de los que se seleccionaron algunos restos óseos incluidos en estructuras que muy probablemente fueron reutilizadas.
Conocido el amplio uso funerario del enclave, la investigación se centra actualmente en el sector oeste del yacimiento, donde se conserva parte de una necrópolis neolítica organizada. La posición más destacada la ocupa una gran tumba de 6 m de diámetro construida con materiales perecederos y rodeada de un foso en torno al cual se localizan cuatro tumbas de distinta construcción y uso. Las construcciones están delimitadas por zanjas perimetrales, huellas de postes y acumulaciones de piedra y tierra, y en su nivel de base se localizan las inhumaciones.
una datación difícil
Al sur se han localizado otras tumbas, en torno a una vivienda, edificadas con las mismas pautas constructivas. Según los estudios, esto plantea que la necrópolis tuviera un mayor tamaño y que la conexión entre casas y tumbas fuera muy estrecha. Los estudios antropológicos han determinado que las personas allí enterradas son casi todas adultos, hombres y mujeres, aunque también hay juveniles y, en menor medida, niños de corta edad.
En cuanto a los ajuares funerarios encontramos industria lítica, tallada y pulimentada, objetos de hueso, entre los que destacan alfileres, punzones o varillas, además de abundantes adornos de piedra, conchas marinas y el uso del ocre cubriendo los cuerpos.
En los ajuares funerarios encontramos industria lítica, tallada y pulimentada, objetos de hueso, adornos de piedra, conchas marinas y el uso del ocre.

Detalle del enterramiento doble con los alfileres de hueso depositados junto a la cabeza del difunto.
Detalle del enterramiento doble con los alfileres de hueso depositados junto a la cabeza del difunto.
Rojas Arqueología SL
Los restos materiales encontrados en las diferentes estructuras del yacimiento plantean una cronología larga de uso del enclave desde el Neolítico antiguo hasta el Calcolítico, con una continuidad difícil de establecer. Hasta el momento, las fechas de carbono-14 sobre hueso obtenidas adscriben la necrópolis al Neolítico final, en paralelo a los megalitos conocidos del área. Hay que tener en cuenta que tanto el origen del megalitismo como el momento de generalización de la construcción de tumbas colectivas carece de una sólida cronología en esta zona.
Por eso es de gran importancia el programa de ayudas para la realización de dataciones de la Fundación Palarq, que ha permitido el incremento de muestreos y ha contribuido a fijar su amplitud temporal y espacial, así como a estudiar la dinámica de uso de las construcciones funerarias, individuales y colectivas de este enclave.
Los investigadores creen que los estudios en el yacimiento de Valdelasillla, algunas de cuyas inhumaciones se han datado en el V milenio a.C., aportarán argumentos a la discusión sobre las raíces del megalitismo en la zona y su entidad. En paralelo, el yacimiento ofrece asimismo un marco único para analizar la relación entre áreas de habitación y funerarias del Neolítico final y rebatir la creencia establec
