El Estado de Israel se estableció oficialmente el 14 de mayo de 1948 en Oriente Medio, en medio de conflictos con la población palestina. El movimiento sionista ya había propuesto la creación de un hogar judío en Palestina en el siglo XIX. Tras la Segunda Guerra Mundial, la ONU propuso la división del territorio en dos estados, árabe y judío. En 1948, David Ben-Gurión proclamó la independencia de Israel basándose en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos.
La Declaración de Independencia de Israel se dividió en cuatro partes que abordaban aspectos fundamentales sobre el contexto judío y el funcionamiento del estado propuesto. Se incluyeron reclamaciones históricas y bíblicas para justificar la autodeterminación del pueblo judío. El documento también mencionaba el reconocimiento internacional del derecho de Israel a existir como estado.
A pesar de la intención de redactar una Constitución en 1948, esta no se completó hasta 1958. Israel se vio inmediatamente envuelto en conflictos con países árabes vecinos después de su declaración de independencia. La guerra resultante tuvo repercusiones duraderas en la región.