En la Antigua Roma, la educación se enfocaba en transmitir un nivel de conocimiento básico a la mayoría de los discípulos, para que pudieran desempeñar funciones esenciales en la sociedad. A pesar de esto, la educación tenía un papel fundamental e incluía nociones de cálculo y lengua.
Por otro lado, los jóvenes de las clases altas recibían una educación más completa, preparándolos para carreras políticas o funciones administrativas.
La distribución del conocimiento estaba influenciada por la forma en que los romanos entendían la sociedad y el concepto de ciudadanía. Descubre más en este vídeo.