Miguel de Cervantes, dramaturgo español nacido en Alcalá de Henares en 1547, tuvo una vida agitada. Además de crear a Don Quijote, escribió numerosas novelas, obras teatrales y poéticas que forman parte de su legado cultural. Pero sus aventuras no fueron solo ficción: Cervantes fue soldado del ejército español, perdió su mano izquierda en la batalla de Lepanto y fue apresado en Argel.
Estos sucesos inspiraron, en mayor o menor medida, su extensa y exitosa producción literaria que lo consagró como un genio de las letras. Más allá de Don Quijote de la Mancha (1605), y siguiendo un orden cronológico, estas son cinco de las obras cervantinas más reconocidas:
La galatea (1585)
Se trata de la primera novela de Cervantes, publicada 20 años antes de Don Quijote. La Galatea narra la historia de dos pastores, Elicio y Erastro, que compiten por el amor de Galatea.
Como es común en las obras de Cervantes, la protagonista femenina es heroica, independiente y defensora de la libertad, enfrentándose a la idea de su padre de casarla con Erastro por interés.
Es una novela pastoril que combina verso y prosa en torno al amor, mentiras y celos. Cervantes la catalogó como égloga, un subgénero de la poesía lírica con fragmentos dialogados al estilo teatral.
A pesar de no tener el éxito esperado en su momento, Cervantes planeaba publicar una segunda parte que nunca llegó a escribir. Sin embargo, su aprecio por esta novela es innegable, tanto que la menciona brevemente en Don Quijote de la Mancha.
Rinconete y Cortadillo (1613)
Tras Quijote, Cervantes publica un tomo con 12 novelas cortas escritas entre 1590 y 1612, llamado Novelas ejemplares. Estas historias exploran el amor, la individualidad y el conocimiento desde diferentes perspectivas, realistas en su mayoría, con enseñanzas según el autor.
Tras una primera edición, se reeditaron numerosas veces, indicando su éxito entre el público. En el prólogo, Cervantes ofrece una pequeña autobiografía que reemplaza el retrato habitual en los libros del siglo XVII, brindando información de primera mano sobre el escritor y el contexto literario de la España de su época.
Una de estas novelas cortas es Rinconete y Cortadillo, que narra la historia de dos jóvenes que, emancipados, se ven envueltos en la delincuencia al viajar por el sur de España. Ofrece un comentario social sobre la Sevilla de la época.
La gitanilla (1613)
Otra historia de las Novelas ejemplares es La Gitanilla, donde una joven gitana acepta el amor de un noble bajo condiciones: casarse dos años después y vivir como gitana hasta entonces.
A través de esta ficción, Cervantes explora las diferencias entre la sociedad española y la gitana, así como la brecha racial entre ambas.
EL GALLARDO ESPAÑOL (1615)
Cervantes también destacó en la literatura teatral, con varias comedias exitosas. En 1615 publica Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados, donde encontramos El gallardo español.
Esta obra cuenta la historia de un soldado español que se infiltra en el ejército musulmán para luchar contra su propio bando. Es una comedia caballeresca, morisca y épica, con paralelismos con la vida del autor. El protagonista se llama don Fernando de Saavedra, segundo apellido de Cervantes.
Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617)
Esta novela bizantina, última obra de Cervantes publicada tras su muerte, narra las aventuras de una pareja real que huye y se hace pasar por hermanos para llegar a Roma y casarse.
El estilo de esta obra se aleja del realismo habitual del autor y aborda temas como el amor y el heroísmo. Desde una historia griega, Cervantes describe la España católica.
