ALCALÁ DE HENARES, 23 Abr. (Distrito) –
El escritor Luis Mateo Díez ha otorgado todo el protagonismo a sus personajes, a los que describe como «casi quijotescos», durante la entrega del Premio Cervantes en la que estuvieron presentes los Reyes -como es costumbre- y también figuras políticas como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Con un día soleado, Díez llegó con anticipación al recinto, vestido con un chaqué y expresando «mucha emoción» y la esperanza de que todo saliera como debía, además de recomendar la lectura como una forma de «vivir mejor». Minutos antes del mediodía, llegaron los Reyes -Felipe con el toisón de oro-, acompañados por Sánchez, todos con una sonrisa en el rostro.
El evento tuvo lugar en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá y al finalizar se llevó a cabo el tradicional encuentro entre los invitados, donde se formaron grupos de conversación. Además de políticos, también estuvieron presentes personalidades de la cultura como el director de la RAE, Santiago Muñoz-Machado, el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y el académico Víctor García de la Concha.
La ceremonia se desarrolló de manera similar a años anteriores, siendo el ministro de Cultura, Ernest Urtasun -en su primera participación en un evento Cervantes en este cargo-, el encargado de abrir las intervenciones. Urtasun elogió su «gran» admiración hacia Luis Mateo Díez y resaltó el universo «inconfundible» y «personalísimo» de su obra, donde «brillan elementos cervantinos y universales de la tradición oral».
Tras la entrega de la medalla y la escultura por parte del Rey, le tocó el turno a Díez, quien pronunció un discurso en el que admitió que ha vivido «entregado» a sus personajes, ya que son ellos los que le «salvan».
«Mis personajes no son tan nobles pero tienen un sentido de heroicidad, ya que sus aventuras se desenvuelven en las esquinas donde aguarda el destino y las consecuencias de alguna perdición o la esperanza de un sueño que podría salvarlos. Vivo dedicado a ellos, ya que son ellos los que me salvan a mí«, expresó durante su intervención.
Díez continuó hablando durante más de veinte minutos, con la mirada de sus familiares y otras autoridades puesta en sus personajes, a los que considera que no le «pertenecen» y que, en ocasiones, ponen a prueba su capacidad de invención, siendo «un hilo conductor que va y viene sin más compromiso que la escritura».
El autor también elogió la obra de Cervantes, especialmente el ‘Quijote’, que influyó en su propia obra. «La entidad de mis personajes no estaba exenta de una incierta heroicidad, tan cervantina y quijotesca, en pos de una imaginación liberadora y redentora, siendo tal vez héroes del fracaso, como me gusta llamarlos», confesó.
EL REY DESTACA LA ESCRITURA DE DÍEZ
Posteriormente, el Rey Felipe VI elogió la escritura y dominio del lenguaje de Díez, señalándolo como un creador «formidable» de mundos. «En cada obra, Díez plantea nuevos desafíos y expande su imaginario original, enriqueciendo el legado de los grandes fabuladores de la literatura universal«, resaltó.
También destacó la «hibridez» de la trayectoria del escritor y su «calidad artística», recordando que la obra de Luis Mateo Díez acerca al lector al «enigmático» comportamiento humano en diversas circunstancias.
La jornada concluyó con el clásico ‘Gaudeamus igitur’ y se escucharon canciones de la tuna, como en ocasiones anteriores. Además, los Reyes, junto a Sánchez, Urtasun y Ayuso, se tomaron una foto con familiares y amigos de Díez, quienes acompañaron al escritor en este día cervantino.