La Fundación Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas (CIEN), respaldada por la Fundación Reina Sofía, ha avanzado en el diagnóstico del Alzheimer a través de biomarcadores sanguíneos. Un estudio publicado en la revista ‘Brain’ ha confirmado la conexión entre los niveles de la proteína GFAP en sangre y el desarrollo de la enfermedad, estableciendo la relación entre esta proteína y la activación de los astrocitos en el cerebro. Los astrocitos son clave en los procesos inflamatorios del Alzheimer y constituyen el «tercer elemento» de la enfermedad.
El estudio de la Fundación CIEN se basó en analizar los niveles de GFAP en sangre y el daño cerebral en pacientes con Alzheimer. Los resultados mostraron que niveles altos de GFAP se relacionan con una mayor progresión de la enfermedad, mayor deterioro cognitivo y menor peso cerebral. Además, sugieren que los astrocitos actúan como un nexo entre la patología amiloide y la tau.
El director científico de la institución, Pascual Sánchez Juan, destacó la importancia de la GFAP como biomarcador para el diagnóstico y seguimiento del Alzheimer. Los hallazgos del estudio abren nuevas posibilidades en la búsqueda de tratamientos y en la detección precoz de la enfermedad. Esta investigación aporta una perspectiva valiosa en un momento en el que la medicina personalizada y la investigación de biomarcadores en sangre ofrecen esperanza en la lucha contra el Alzheimer, que afecta a unas 800.000 personas en España.