Las calles y plazas de una ciudad cuentan su historia. Algunas se refieren a personajes reales, otras a leyendas. En Venecia, la Riva di Biasio es uno de los lugares con un nombre macabro.
Biasio (o Biagio) era un charcutero veneciano del siglo XV. Su plato estrella, el sguazeto, era famoso. Pero nadie sospechaba su ingrediente secreto.
Un día, un cliente encontró un dedo humano en su plato, denunciando a Biasio. Las autoridades descubrieron la verdad: carne de niños en la despensa del carnicero.
Biasio fue decapitado y descuartizado, su tienda demolida. Hoy, una parada del vaporetto recuerda esta macabra historia que, a pesar de parecer de terror, sucedió realmente.