El patinete eléctrico es un medio de transporte muy popular en la actualidad, pero su origen se remonta a 1915, cuando el Autoped fue inventado por Arthur Gibson en Nueva York. Este vehículo tenía versiones con motor eléctrico y de gasolina, alcanzando una velocidad de 32 km/h, con una autonomía de 19 km en el caso del motor eléctrico.
A pesar de su precio de 100 dólares en aquel entonces, que equivaldría a casi 2.700 en la actualidad, el Autoped era una opción económica para desplazamientos cortos debido a su bajo consumo energético. Mayoritariamente, eran adquiridos por mujeres, ya que pocas tenían permiso de conducir en ese momento.
Además de su uso civil, el Autoped también fue utilizado por carteros, policías e incluso ladrones. A pesar de su éxito inicial, su producción cesó en 1922 debido a la falta de distribución y a los accidentes causados por conductores imprudentes. Sin embargo, como suele suceder, las modas siempre regresan.