Después de un día de trabajo, el esposo regresa a casa y es recibido por su esposa con un beso en la boca, a lo que él reacciona con aprobación. ¿Se trata solo de un gesto de cariño? En realidad, gracias a esto ha podido confirmar que ella no ha bebido vino en su ausencia, una práctica inaceptable para una mujer respetable en la Roma antigua. El ius osculi o derecho al beso establecía por ley que no solo el esposo, sino también el padre o hermanos de una mujer «honesta» tenían el derecho de besarla en la boca para asegurarse de que su aliento no olía a vino. Pero ¿qué sucedía si la prueba resultaba positiva? Descúbrelo en este video.