Recuperan dos lápidas medievales tras 800 años sumergidas en Dorset.

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Arqueólogos subacuáticos de la Universidad de Bournemouth, en Inglaterra, han recuperado del fondo de la bahía de Studland, frente a las costas de Dorset, dos lápidas medievales que datan del reinado de Enrique III, en el siglo XIII, y que han estado bajo las aguas durante casi 800 años. 

Las lápidas fueron talladas en mármol de Purbeck, una piedra que era extraída durante en época romana y medieval, y que se utilizaba para elaborar molduras y enchapados arquitectónicos, y también morteros. Este tipo de mármol puede encontrarse en casi todas las catedrales del sur de Inglaterra, incluida la Abadía de Westminster.

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El yacimiento ha sido bautizado con el nombre de Mortar Wreck (naufragio del mortero), ya que la carga del barco hundido también incluía una gran cantidad de morteros para moler, hechos con el mismo mármol de Purbeck. Un equipo de buzos y arqueólogos subacuáticos, dirigidos por el arqueólogo Tom Cousins, de la Universidad de Bournemouth, izaron las lápidas que se encontraban a siete metros de profundidad en una operación que duró más de dos horas. 

Lápidas para la élite

Una de las lápidas recuperadas está en perfecto estado de conservación. Mide un metro y medio de longitud y pesa alrededor de 70 kilos. La segunda lápida es mucho más grande, aunque por desgracia se halla partida en dos fragmentos; los investigadores creen que uniendo ambas partes podría llegar a medir unos dos metros y pesar aproximadamente 200 kilos. 

Una de las lápidas recuperadas está en perfecto estado de conservación. Mide un metro y medio de longitud y pesa alrededor de 70 kilos.

El arqueólogo Tom Cousins posa con las dos lápidas descubiertas bajo las aguas de Dorset.El arqueólogo Tom Cousins posa con las dos lápidas descubiertas bajo las aguas de Dorset.

El arqueólogo Tom Cousins posa con las dos lápidas descubiertas bajo las aguas de Dorset.

El arqueólogo Tom Cousins posa con las dos lápidas descubiertas bajo las aguas de Dorset.

Universidad de Bournemouth

Ambas lápidas tienen tallada una cruz cristiana, un motivo muy habitual en el siglo XIII, y se especula con que podrían haber sido las tapas de dos ataúdes destinados a personajes de alto estatus, tal vez miembros del clero. «El barco se hundió en el apogeo de la industria de la piedra de Purbeck, y las lápidas que tenemos aquí eran un tipo de monumento muy popular para obispos y arzobispos en todas las catedrales y monasterios de Inglaterra», explica Cousins.

Restauración y exposición

Las lápidas pasarán por un proceso de desalinización y serán restauradas por miembros del equipo de la universidad hasta que, una vez reabra el Museo de Poole, en Dorset, puedan ser expuestas al publico en la nueva Galería de Naufragios, junto con otros objetos que también se han recuperado durante la operación de izado de las lápidas.

Las lápidas pasarán por un proceso de desalinización y serán restauradas por miembros del equipo de la universidad.

Detalle de una de las lápidas con el gabrado de una cruz típica del siglo XIII.Detalle de una de las lápidas con el gabrado de una cruz típica del siglo XIII.

Detalle de una de las lápidas con el gabrado de una cruz típica del siglo XIII.

Detalle de una de las lápidas con el gabrado de una cruz típica del siglo XIII.

Universidad de Bournemouth

Desde el año 2019 se viene llevando a cabo en este yacimiento un continuo trabajo de recuperación de objetos. Ahora, el rescate de estas lápidas y morteros permitirá a los arqueólogos conocer mucho mejor cómo era la vida en el siglo XIII, así como saber más sobre el antiguo oficio de cantero.

«Aunque el mármol de Purbeck se extraía cerca del castillo de Corfe, siempre ha existido un debate sobre cuánto trabajo se hacía aquí y cuánto se hacía en Londres. Ahora sabemos que, definitivamente, fueron talladas aquí, pero no habían sido pulidas con el acabado brillante habitual en el momento en que se hundieron, por lo que todavía hay más cosas que podemos aprender«, finaliza el arqueólogo.


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