La doctora Nuria Pérez de Ginemed Madrid Aravaca señala que la celiaquía puede afectar a la fertilidad debido a deficiencias de nutrientes como hierro, ácido fólico, vitamina D y calcio. Estos déficits pueden provocar un mal control de los ciclos ovulatorios y aumentar las probabilidades de aborto. La enfermedad autoinmune también produce un estado inflamatorio crónico que afecta a la calidad ovocitaria y dificulta los tratamientos de Fecundación In Vitro (FIV).
En la consulta de reproducción asistida, se puede diagnosticar la celiaquía en pacientes con dificultades para concebir o con fallos en tratamientos de FIV. Es importante prestar atención a posibles déficits nutricionales en pacientes celiacas en edad fértil. Durante el embarazo, la falta de nutrientes esenciales puede causar complicaciones como abortos, espina bífida y crecimiento intrauterino retrasado.
La presencia de gluten en la dieta de una mujer embarazada celiaca puede provocar hinchazón, por lo que se recomienda una dieta sin gluten y alimentos antiinflamatorios como la cúrcuma y el jengibre. El diagnóstico precoz de la celiaquía es fundamental para abordar cuestiones clave relacionadas con el tratamiento y seguimiento clínico de los pacientes.
En el ámbito de la reproducción asistida, la detección de la celiaquía es un avance importante en casos de pérdida gestacional recurrente y fallo de implantación embrionaria. Es fundamental garantizar un correcto aporte de vitaminas y minerales esenciales para una gestación sana y sin complicaciones en mujeres celiacas.