El bidet o bidé es un objeto de debate en las casas: algunos lo consideran indispensable, mientras que otros lo ven como algo prescindible que ocupa espacio.
El origen del bidé es incierto: inicialmente, se utilizaba más como un método anticonceptivo dudoso, por mujeres con amantes para evitar embarazos. Pero también los hombres lo usaban para aliviar el escozor en las nalgas después de montar a caballo.
Sin embargo, la pregunta es sobre su nombre. Este tiene su origen en una raza de caballos extinta de Francia. El bidet era un caballo pequeño utilizado por la aristocracia para paseos y aprender a montar. La similitud con la posición al sentarse en un bidé y montar a caballo es evidente.
Debido a su robustez, el bidet también se usaba como animal de carga. Su altura baja facilitaba su carga y era utilizado como montura en cacerías donde la velocidad no era crucial, como la caza de aves.