Madrid, 6 Jun. (Distrito) –
El presidente del Senado de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), Carmelo Sanz de Barros, reveló que la homologación del circuito semiurbano ubicado en Ifema Madrid, que se unirá al calendario de la Fórmula 1 a partir de 2026 con un contrato inicial de diez años, no se realizará hasta finales de año. Esta inclusión implicará la salida de uno de los Grandes Premios existentes, ya que «no hay espacio para una carrera más».
«Existe un proceso que debe seguirse y cumplirse. Al tratarse de un circuito semiurbano, se requiere un paso inicial que es la homologación. Hace apenas ocho o diez días se recibió el proyecto, presentado por la Federación Española. Ahora comenzaremos los trabajos de homologación, que suelen ser complejos», señaló durante el Business Sport Forum organizado por Marca y Expansión.
A principios de año, la F1 anunció un acuerdo con Ifema Madrid para albergar un Gran Premio de la categoría desde 2026 hasta 2035, en un circuito semiurbano en ese recinto ferial. Ahora, la FIA debe aceptar ese proyecto de trazado, tras recibir «algunas innovaciones».
No obstante, este no sería el paso final para concretar el Gran Premio, ya que deberá incluirse en el exclusivo calendario de la Fórmula 1, un proceso «aún más complicado». «El Consejo Mundial de la FIA se reunirá el 25 de junio para aprobar el calendario de 2026. En este momento, el calendario está completo, con 24 pruebas, no hay espacio para una más», afirmó.
La llegada de la F1 a Madrid tendrá un impacto económico significativo. «Solo el año pasado, la F1 acumuló más de 1.500 millones de espectadores. Si consideramos los datos de España, solo el Gran Premio de España en Montmeló tuvo 10 millones de seguidores, con casi 300.000 personas en el circuito», analizó Sanz de Barros.
Otro aspecto que la FIA y la F1 cuidan es la experiencia de los visitantes en el Gran Premio, con opciones VIP y no tan VIP durante los tres días, manteniendo un equilibrio entre deporte y espectáculo, para no perder la esencia deportiva.
Finalmente, Sanz de Barros instó a «ser valientes, agresivos y arriesgados» con las inversiones en el circuito Madrid-Jarama-RACE, que cuenta con 57 años de historia. «Es un ícono del automovilismo en este país. Cuando llegué hace 12 años, era una instalación en declive. No se había invertido y su única actividad era el deporte», recordó.