En el siglo XV, dos miembros de la familia Fonseca del arzobispado protagonizaron un escándalo que los llevó a intercambiar sus títulos temporalmente en Santiago de Compostela y Sevilla durante la Reconquista. La peculiar situación que vivieron al regresar a sus puestos habituales dio origen al refrán español «Quien se fue a Sevilla perdió su silla». Descubre más detalles sobre este curioso episodio en el siguiente vídeo.