En un yacimiento en Villedieu-sur-Indre, Francia, datado a finales del siglo V, se han descubierto edificios, fosas y un camino de la Alta Edad Media. Además, se han encontrado nueve fosas con los restos óseos de veintiocho caballos que datan entre los años 100 a.C. y 100 d.C.
De las nueve fosas, solo se han excavado dos en profundidad. En una, se encontraron diez caballos completos, enterrados juntos en dos filas y niveles. Todos son machos adultos de pequeña estatura, típicos de la Galia de ese período.
Los análisis de los huesos revelaron que los caballos tenían alrededor de 1,20 metros de altura hasta la cruz. En la segunda fosa se encontraron dos caballos y dos perros adultos, enterrados con una disposición similar a la de los caballos.
En el interior de una segunda fosa se han encontrado dos caballos, idénticos a los diez enterrados en la primera fosa.

Imagen aérea de una de las sepulturas en las que se han localizado diversos ejemplares de caballos.
Imagen aérea de una de las sepulturas en las que se han localizado diversos ejemplares de caballos.
François Goulin, Inrap

Los trabajos realizados en el interior de las tumbas fueron extremadamente delicados.
Los trabajos realizados en el interior de las tumbas fueron extremadamente delicados.
Hamid Azmoun, Inrap
La muerte de estos caballos sigue siendo un misterio. Los arqueólogos descartan una epidemia y especulan que los animales fueron sacrificados en algún ritual, similar a prácticas documentadas en yacimientos cercanos. Este descubrimiento plantea nuevas reflexiones sobre las prácticas religiosas de la época.
Los arqueólogos continúan investigando para desentrañar el enigma de estos enterramientos masivos de caballos en la Galia.