Albendazol, mebendazol, nitazoxanida e ivermectina son algunos ejemplos de los desparasitantes más usados en los adultos. Pero no todos se emplean para los mismos parásitos.
Las enfermedades causadas por parásitos son una preocupación de salud global. Aunque suelen asociarse a los niños, también pueden aparecer en personas más grandes. Es así que el uso de desparasitantes para adultos constituye una herramienta más con la que cuentan los médicos para abordar estos problemas.
Los síntomas de las parasitosis pueden variar, de acuerdo a la localización de los parásitos. Cuando se ubican en el intestino, ocasionan molestias abdominales, diarrea, náuseas y vómitos. Los que se asientan en la piel provocan erupciones cutáneas, picazón y manchas.
También hay parásitos que forman quistes en diversos órganos y tejidos. En su localización cerebral generarán alteraciones del estado de ánimo y hasta convulsiones. Si alteran los músculos, cursarán con mialgias.
Cuando se confirma la parasitación en los adultos, el médico prescribe desparasitantes, de acuerdo al tipo de patógeno involucrado. No todos los fármacos son efectivos para combatir a cualquier agente. Los siguientes son los más utilizados.
1. Albendazol
Entre los desparasitantes para adultos más comunes se destaca el albendazol. Es una medicación útil para tratar las siguientes parasitosis intestinales:
- Teniasis
- Giardiasis
- Ascaridiasis
- Tricocefalosis
- Estrongiloidiasis
- Anquilostomiasis
- Enterobiasis u oxiuriasis
Su mecanismo de acción consiste en la degeneración de los microtúbulos de las células parasitarias y de los protozoarios. De este modo, ocasiona su muerte sin afectar los tejidos humanos.
Dosis
En adultos, la dosis típica de albendazol para el tratamiento de Ascaris lumbricoides es de 400 mg en una única toma. Para casos específicos de estrongiloidiasis, teniasis y giardiasis, se puede recetar un uso más prolongado.
Efectos secundarios y contraindicaciones
Los efectos secundarios más comunes de este medicamento son los siguientes:
- Mareos
- Vértigo
- Diarrea
- Vómitos
- Urticaria
- Dolor de cabeza o abdominal
También puede ocasionar cambios en la función hepática. Está contraindicado durante el embarazo, en especial, durante el primer trimestre. Además, debe utilizarse con precaución en personas con enfermedades del hígado.
2. Mebendazol
Este medicamento es capaz de bloquear las funciones celulares que proveen energía a los parásitos, lo que causa su muerte. El mebendazol es un antiparasitario utilizado para tratar diversas afecciones intestinales, entre las que se incluyen las siguientes:
- Teniasis
- Ascaridiasis
- Enterobiasis
- Tricocefalosis
- Equinococosis
- Anquilostomiasis
Dosis
La dosis recomendada para adultos es de 100 mg, 2 veces al día, durante 3 días. Puede usarse más tiempo, según la indicación del médico.
Efectos secundarios y contraindicaciones
Los efectos secundarios más comunes son los siguientes:
- Fiebre
- Mareos
- Dolor de cabeza
- Caída del cabello
- Malestar abdominal
- Enrojecimiento de la piel
- Alteraciones en las células sanguíneas
- Elevaciones de los niveles de enzimas hepáticas
Está contraindicado durante el embarazo, sobre todo en el primer trimestre, a menos que se asuma que los beneficios superan a los riesgos. Tampoco debería prescribirse durante la lactancia, ya que no hay suficientes estudios que confirmen su seguridad.
3. Nitazoxanida
La nitazoxanida es un medicamento eficaz contra varios tipos de protozoos y vermes. Afecta la membrana celular de los agentes patógenos e inhibe enzimas indispensables para la vida de los parásitos.
Se utiliza para tratar las siguientes condiciones:
- Teniasis
- Giardiasis
- Amebiasis
- Ascaridiasis
- Isosporiasis
- Enterobiasis
- Balantidiasis
- Blastocistosis
- Tricocefalosis
- Himenolepiasis
- Estrongiloidiasis
- Criptosporidiosis
- Anquilostomiasis
Dosis
La dosis recomendada para adultos es de 500 mg, cada 12 horas, durante 3 días. Para ser más exacto, el médico puede indicar 7,5 mg del fármaco por cada kg de peso del adulto, cada 12 horas.
Efectos secundarios
Los efectos adversos más comunes son los siguientes:
- Anemia.
