La península Ibérica ha sido escenario de numerosos eventos históricos a lo largo del tiempo, desde los primeros homínidos hasta las expediciones europeas a América y las diferentes civilizaciones que se establecieron en la región. En la Edad del Hierro, los ceretanos ocuparon la zona del Pirineo de Lleida, y el yacimiento de Tossal de Baltarga ha revelado nuevos descubrimientos sobre su relación con el ejército cartaginés de Aníbal Barca.
Un equipo de arqueólogos descubrió los restos carbonizados de un establo que se incendió hace 2.200 años, coincidiendo con la Segunda Guerra Púnica. Aunque la cronología exacta no es definitiva, la destrucción del lugar podría estar relacionada con las luchas contra tribus locales durante la campaña militar hacia Roma.
El establo era de dos plantas y se encontraron restos de seis animales quemados, así como un pendiente de oro escondido en una olla. El estudio también reveló detalles sobre la economía de los ceretanos, sugiriendo que se dedicaban a la trashumancia.
El incendio en el establo podría haber sido provocado por una amenaza externa, posiblemente el ejército cartaginés. El Tossal de Baltarga era un punto estratégico para los ceretanos, lo que podría explicar la presencia de Aníbal Barca en la zona.
Los investigadores señalan que el fuego fue intencionado y efectivo, apuntando al ejército cartaginés como responsable. Estos hallazgos podrían ayudar a reconstruir parte de la historia de este conflicto que cambió el curso del Mediterráneo y que sigue siendo relevante en la actualidad.