Groenlandia, cuyo nombre significa «tierra verde», no es tan verde como su nombre indica. A pesar de tener algo de vegetación, la cantidad es menor de lo esperado para un lugar con ese nombre tan prometedor.
El nombre de Groenlandia fue dado por el vikingo Erik el Rojo, quien en su búsqueda de un nuevo hogar tras ser desterrado, decidió atraer más personas llamando al lugar «Grønland», que significa «tierra verde». Quería hacer creer a otros que encontrarían grandes extensiones de tierra fértil para establecerse.
Sin embargo, la realidad era diferente ya que el clima era mucho más severo que en su tierra natal. Los colonos solo pudieron asentarse en la costa, que sufría de inundaciones frecuentes. Finalmente, los vikingos tuvieron que abandonar Groenlandia y sus falsas promesas.