Francia prohibirá a partir del próximo curso que los menores de 15 años lleven el móvil al colegio, una medida que ha generado debate en torno a los riesgos que conlleva el uso de dispositivos móviles en edades tempranas. Expertos coinciden en la necesidad de regular el uso de móviles en menores, aunque gestionar esta prohibición puede resultar complicado tanto para los colegios como para los padres.
Según datos del INE de 2023, un porcentaje significativo de menores de 10 a 15 años posee un teléfono móvil propio, lo que plantea preocupaciones sobre los posibles efectos negativos en su desarrollo. Organizaciones como la ONU alertan sobre los riesgos del uso excesivo de dispositivos móviles en la salud de los jóvenes, como la falta de sueño, el estrés y la depresión.
A pesar de la falta de evidencia científica que respalde las prohibiciones indiscriminadas en el uso de móviles, diferentes asociaciones y expertos en pediatría abogan por promover un uso equilibrado de la tecnología digital en la infancia y la adolescencia. Iniciativas como la campaña ‘Cambia el Plan’ buscan concienciar sobre los riesgos del mal uso de las pantallas en la salud de los menores.
Desde la Academia Americana de Pediatría se destaca la importancia de establecer un plan de consumo responsable de dispositivos electrónicos, priorizando el juego sin conexión a dispositivos y equilibrando las horas de uso mediático con otras actividades saludables. La divulgadora Elsa Punset también enfatiza la necesidad de regular el uso de la tecnología en edades tempranas para evitar posibles impactos negativos en el desarrollo físico, cognitivo y social de los niños.
En definitiva, la preocupación por el uso de móviles en menores ha generado un debate sobre la necesidad de regular este aspecto y promover un uso equilibrado de la tecnología desde la infancia, con el objetivo de proteger la salud y el bienestar de los más jóvenes.