Antes, durante y después de la enfermedad: Una historia de superación.

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MADRID, 4 Feb. (EDIZIONES) – El cáncer es un mazazo para el paciente y su familia, pero el ejercicio es su gran aliado, tanto antes, durante y después del proceso, por varias razones que examinamos en este reportaje. En Infosalus conversamos con Soraya Casla, doctora en Ciencias de la Actividad Física y Deporte y pionera en España en ejercicio oncológico, que dirige el primer centro especializado en ejercicio oncológico ‘Ejercicio y cáncer’, en Madrid.

«No es fácil, pero en la pandemia nos dimos cuenta de que aquellos con ejercicio tenían mayor supervivencia», insiste. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada cuatro personas adultas en el mundo no cumple con las recomendaciones de actividad física aconsejadas. El ejercicio es esencial para un estilo de vida saludable y se ha relacionado con menores tasas de incidencia y mortalidad, así como con una mejor calidad de vida, y menores efectos secundarios derivados de los tratamientos.

Un trabajo científico constata el papel importante que desempeña el ejercicio físico en la prevención de enfermedades. En el caso del cáncer, el ejercicio puede reducir el riesgo de cáncer de vejiga, mama, endometrio, colon, estómago y esófago. Además, también se asocia con una reducción del riesgo de mortalidad específica para todos los cánceres combinados.

Casla celebra que cada vez más pacientes oncológicos se animan a hacer ejercicio después del diagnóstico. Acaba de publicar ‘Ante el cáncer, muévete’ (Vergara), un manual sobre estos temas. Para ella lo más importante es que «en los diferentes tipos de tumores el ejercicio aumenta la supervivencia».

Durante los tratamientos, el ejercicio ayuda a reducir los efectos secundarios y previene su aparición, especialmente en la fatiga. También ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, la pérdida de masa muscular, o la ganancia de grasa, y aumenta la protección del sistema inmunitario.

El ejercicio es útil en el cáncer desde el comienzo del diagnóstico y en todos los casos, incluso en pacientes con enfermedad avanzada o metastásica, o después de cirugías complicadas o tratamientos agresivos como la quimioterapia o radioterapia, ya que reduce los niveles de fatiga y mejora la respuesta a los tratamientos, mejorando la calidad de vida. Además, interfiere en el desarrollo y progresión del cáncer, reduciendo la producción de hormonas y regulando la expresión de genes relacionados con la muerte celular.

Es importante realizar una valoración inicial para determinar el ejercicio necesario para cada paciente, adaptando los ejercicios al estado de salud general y los tratamientos que recibe. Se recomienda incluir ejercicio cardiovascular, excepto en casos de bajas defensas, ejercicios de fuerza, estiramientos y equilibrio, y ajustar la intensidad según la situación y evolución del paciente.

Fuente (para controlar el refrito): https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-beneficios-ejercicio-cancer-antes-enfermedad-misma-superarla-20240204075954.html

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