El descubrimiento de la tumba de Tutankamón por parte de Howard Carter en 1922 fue uno de los más trascendentales en la historia, especialmente en la egiptología. El faraón fue enterrado en el Valle de los Reyes, cerca de Luxor, en Egipto, durante el Imperio Nuevo, una época de gran poder y riqueza.
Howard Carter demostró que había más por descubrir en el Valle de los Reyes al encontrar la momia de un faraón poco conocido. El 9 de mayo de 2024 se cumplen 150 años de su nacimiento, celebrando la vida de uno de los arqueólogos más reconocidos.
A los 17 años, Carter viajó a Egipto para trabajar como dibujante, siguiendo los pasos de su padre. Su verdadera pasión era el Antiguo Egipto, y su talento para el dibujo lo ayudó en su carrera arqueológica.
Una de las historias polémicas del hallazgo de la tumba de Tutankamón involucra a un canario que Carter llevaba consigo y que murió trágicamente al ser devorado por una cobra, desencadenando rumores de una maldición.

Howard Carter hablando distendidamente con unos oficiales egipcios.
Howard Carter charlando con unos oficiales egipcios.
Cordon Press
A pesar de sus logros arqueológicos, Carter nunca recibió reconocimiento en Inglaterra, siendo distinguido en instituciones internacionales. Se especula que sus orígenes humildes y su carácter complejo contribuyeron a esta falta de reconocimiento.

Mentuhotep II
Detalle de la estatua de Mentuhotep II.
Wikimedia Commons
MUCHO ANTES DE TUTANKAMÓN ESTUVO Mentuhotep II
El descubrimiento de la tumba de Tutankamón fue un hito en la carrera de Carter, pero no fue su primer hallazgo. En 1898, mientras trabajaba como dibujante en Egipto, descubrió la entrada de una habitación sellada que contenía objetos, incluyendo una estatua del faraón Mentuhotep II, considerado el padre del Imperio Medio en Egipto.
Esta estatua brindó información sobre las costumbres funerarias de la época y marcó otro importante descubrimiento en la carrera de Howard Carter.
