
La parálisis del sueño es un trastorno asociado al ciclo sueño-vigilia en el que la persona se encuentra despierta pero totalmente paralizada a nivel muscular y en el lenguaje. La doctora María José García, experta en Psicología Clínica, destaca la importancia de un estilo de vida saludable para prevenir este problema.
La higiene del sueño, la alimentación y la exposición solar son fundamentales para evitar la parálisis del sueño. Aunque no existe una relación causa-efecto directa, se ha demostrado que cuidar estos aspectos puede ayudar a prevenir este trastorno.
La parálisis del sueño puede estar asociada a ciertas neuropatologías comórbidas, como la narcolepsia y la esquizofrenia. Durante este estado, el cuerpo permanece paralizado mientras la persona está despierta, lo cual puede resultar aterrador y afectar psicológicamente al paciente.
ATAQUES DE PÁNICO
Las personas con parálisis del sueño suelen experimentar ataques de pánico, lo que puede requerir tratamiento para reducir los niveles extremos de ansiedad. El diagnóstico de este trastorno puede resultar complicado debido a la falta de conocimiento social sobre el mismo.
ALUCINACIONES
Los pacientes pueden experimentar alucinaciones durante la parálisis del sueño, como sensaciones de presión en el pecho o la percepción de figuras o presencias en la habitación. Estas alucinaciones, tanto visuales como sensoriales, se producen en el estado entre el sueño y la vigilia, siendo difíciles de explicar por el momento.