En Lavapiés, en el distrito de Embajadores, cientos de personas han celebrado Las Mayas, una colorida tradición castiza que da la bienvenida a la primavera. Al ritmo de castañuelas y panderetas, la Plaza de Lavapiés se ha llenado de trajes goyescos, bailes folclóricos y un olor a plantas aromáticas y rosquillas. Este festejo, declarado Bien de Interés Cultural, se celebra cada primer domingo de mayo en diversas zonas de la región.
Madrid ha sido escenario de esta festividad que atrae a madrileños y visitantes para disfrutar de la música, el ambiente festivo y las tradiciones. Algunos asistentes han destacado la importancia de mantener vivas estas costumbres, como Susana, que ha crecido disfrutando de Las Mayas y ha participado activamente este año con un grupo de baile folclórico.
Para Sofía, que acudió por primera vez a la fiesta, revivir tradiciones castizas es emocionante y divertido. De igual manera, Iván, de Los Castizos, ha honrado la fertilidad y la primavera vestido de goyesco, resaltando la necesidad de que los jóvenes sigan participando en estas celebraciones.
La tradición de Las Mayas ha sorprendido a personas como Tatiana, que ha vivido la festividad en pueblos madrileños pero ha quedado maravillada por la celebración en la capital. Los asistentes han recibido claveles, ramajos de tomillo y romero como obsequio, mientras que desde Barcelona, Salud ha elogiado cómo Madrid mantiene el folclore.
Para Luisa, que ha conocido esta tradición recientemente, es fundamental mantener vivo el folclore y disfrutar de la estética y efusividad de Las Mayas. En definitiva, esta festividad ha demostrado la importancia de preservar las tradiciones y el patrimonio cultural de Madrid.