Actualizado a · Lectura:
Abel G.M.
Periodista especializado en historia, paleontología y mascotas
Actualizado a · Lectura:
Frances Glessner Lee fue una criminóloga aficionada conocida como “la madre de la medicina forense”. Se hizo famosa por su peculiar aunque efectivo método de preparar a los investigadores para resolver casos reales: usando casitas de muñecas.
Gracias a su patrimonio, creó una colección de 20 dioramas que representaban escenas de crímenes representados hasta el mínimo detalle: los muebles, las puertas, las ventanas, los objetos… todo se podía mover como si fuese un CSI en miniatura. Cada diorama costaba más de 3.000 dólares, que a principios del siglo XX eran una pequeña fortuna.
Artículo recomendado

Leer artículo
Estos dioramas estaban basados en casos reales que había conocido a través de los juzgados. Cada uno iba acompañado de un cartel que resumía el caso y describía la escena del crimen real. Los aspirantes a investigadores las usaban para entrenarse en la resolución de crímenes y en 1945 su creadora los donó al Instituto de Medicina Legal de Harvard.
Sign in to your account