El presidente de Plaza 1, Rafael García Garrido, ha expresado su descontento ante la eliminación del Premio Nacional de Tauromaquia por parte del Ministerio de Cultura, considerándolo como un castigo injusto para los aficionados taurinos en España.
García ha calificado esta medida como arbitraria y sectaria, destacando la importancia económica y cultural de la tauromaquia en el país. Afirmó que la actividad taurina aporta significativamente al PIB y a las arcas públicas, superando a otras actividades culturales.
En respuesta, el ministro de Cultura y portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, defendió la decisión de eliminar el premio, argumentando que refleja un sentimiento mayoritario en la sociedad. Afirmó que las tradiciones deben evolucionar y que no se debe premiar una actividad relacionada con la tortura animal.
En cuanto al reconocimiento, García destacó que la verdadera recompensa para los taurinos es la salud y vitalidad de la tauromaquia en la actualidad, resaltando el orgullo y la dedicación al arte y la pasión taurina.