La naturaleza es caprichosa. En ocasiones, fenómenos tan opuestos como el desarrollo de una vida en el vientre materno y la aparición de enfermedades como el cáncer siguen caminos similares. Ambos dejan rastros en la sangre, específicamente en el plasma sanguíneo, que contiene ADN liberado por diversas células. Descubrir estas conexiones solo es posible para científicos audaces en busca de respuestas disruptivas. Este es el caso de Dennis Lo, pionero del cribado prenatal no invasivo que se ha convertido en una práctica habitual en el seguimiento de embarazos en la población general y en casos de alto riesgo. También es el caso de la biopsia líquida, un método revolucionario en el diagnóstico del cáncer. El científico chino visitó Madrid para recibir el premio «Lección Conmemorativa Jiménez Díaz» de la Fundación Conchita Rábago de Jiménez Díaz.
Cuando era estudiante en Oxford, publicó un artículo en The Lancet sobre falsos positivos en pruebas PCR. ¿Cómo fue recibido?
Todo lo que sé sobre este tema me lo enseñó Sir John Bell, un investigador de renombre en la Universidad de Oxford. Durante una conferencia, Bell mencionó que la PCR cambiaría el mundo. A partir de ahí, le pedí que me instruyera en esta técnica y comencé a trabajar con él. Aprendí que las PCR podían generar falsos positivos, un hecho que quisimos publicar. A pesar de los consejos en contra, decidimos hacerlo y fue bien recibido, incluso confirmado en un estudio de Nature por otros investigadores. A pesar de la desaprobación inicial, la reacción fue positiva.
¿Cuándo surgió la idea de los test genéticos prenatales?
La idea comenzó durante mis estudios de Medicina al descubrir el Test de Kleihauer-Betke y pensar en aplicar la PCR para detectar células fetales. La primera vez que encontré células de ADN libre en el plasma materno fue en 1997, después de años de investigación y tras regresar a Hong Kong. Este descubrimiento fue crucial para el diagnóstico prenatal.
¿Cuáles son los usos clínicos del ADN circulante, como en trasplantes o cáncer?
El plasma sanguíneo contiene información sobre el organismo, lo que lo hace útil en diversos campos. En trasplantes, el ADN circulante puede indicar el rechazo del órgano transplantado. En cáncer, las mutaciones detectadas en sangre pueden guiar el tratamiento. La biopsia líquida es una herramienta no invasiva que ha revolucionado el diagnóstico del cáncer, permitiendo la detección temprana y el seguimiento del tratamiento.
¿Qué significa para usted el premio Lasker de Investigación Médica Clínica?
Recibir este premio es un honor y un reconocimiento a años de trabajo. En mi carrera, siempre he buscado contribuir con avances significativos en medicina. El Nobel sería un gran honor, pero mi verdadera satisfacción proviene de ver cómo mis investigaciones impactan positivamente en la salud de las personas.