Agentes de la policía italiana detuvieron a un sacerdote vestido con sotana el domingo por la mañana, momentos antes del rezo del ángelus, cuando intentaba ingresar a la plaza de San Pedro del Vaticano armado.
El cura llevaba consigo una pistola de aire comprimido, un cutter, dos cuchillos y un destornillador. Se trata de un párroco que viajaba a Roma con un grupo de peregrinos de República Checa.
Según el diario italiano Repubblica, el sacerdote llevaba las armas en una bolsa y se defendió ante la policía argumentando que eran de otra persona y para su «defensa personal».
Milan Palkovic, de 58 años, fue acusado de posesión ilegal de armas. Además, otra persona de 60 años, cuya identidad no ha sido revelada y que podría haberle pedido al párroco que llevara su bolsa para evadir los controles de seguridad, también fue detenida.
Ninguno de los dos tenía antecedentes penales y ambos llegaron en peregrinación desde la República Checa en autobús.